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martes, 3 de julio de 2012

Mi viaje a Cuba: los grandes momentos I

Y tras la espera... llegó el día. Gracias al concurso organizado por Guamá Havanatur, he podido conocer parte de la isla de Cuba en un viaje en el que me he vuelto inmerso en una atmósfera de colores, sabores, olores, sonidos y sensaciones. Una experiencia que intentaré plasmar en los próximos posts. Para ir abriendo boca, mencionaré los grandes momentos que he vivido en mi viaje a Cuba, donde he tenido la oportunidad de visitar La Habana, Varadero y Trinidad. Aquí va la primera parte de los mejores momentos de mi viaje a Cuba, una experiencia única para los sentidos:

Plaza de la Revolución de La Habana

La historia está contenida en esta plaza. Se trata de una de las plazas más grandes del mundo que empezó a tomar importancia durante la Revolución cubana. En ella se encuentra el famoso edificio con el relieve escultórico del Ché, que actualmente es la sede del Ministerio del Interior, además de otros organismos gubernamentales.
En esta plaza Fidel Castro y otras autoridades políticas se han dirigido en numerosas ocasiones al pueblo cubano
Sede del Ministerio del Interior en La Habana


Paseo por el Malecón de La Habana

Pasear por esta inmensa avenida que transcurre junto al mar es una visita casi obligada para todo aquel que pase por la capital cubana. En ella se puede ver desde gente pescando hasta parejas de enamorados mirando al horizonte o niños bañándose en días de calor.
Los edificios levantados en el Malecón son auténticas joyas arquitectónicas que aún siguen llamando la atención a pesar de sufrir el deterioro producido por el paso del tiempo y por el salitre del mar. Caminar frente a ellos, ver a la gente tendiendo la ropa en los balcones mientras que las olas estallan en el muro de hormigón es algo que ni la vista ni el oído podrán olvidar.
Malecón de La Habana


La Habana Vieja

La Habana Vieja hay que sentirla, dejarse llevar para descubrirla. En mi visita, pude pasear por sus plazas, ver muestras de arquitectura colonial e impresionantes fachadas neoclásicas, escuchar a los músicos que hay por sus calles, saborear un buen plato de congrí en una paladar (restaurantes de propiedad privada)... La Habana Vieja fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y razones no le faltan.
Iglesia de San Francisco


La música

Música en las calles, en el hotel, en el restaurante, en las plazas, en el ascensor, en el autobús de línea para ir a Trinidad, en los mercados de artesanía, en el coco-taxi, en el taxi, en los balcones de las casas, en las puertas de la casas, en los coches... La isla de Cuba es música. El oído casi siempre está trabajando, pues allá por donde se vaya es muy probable encontrar el sonido de las maracas o de unas claves.
Músicos en la Plaza de Armas


Vistas de La Habana desde el Castillo del Morro

Si pasear por La Habana ya es un espectáculo para todos los sentidos, ver la ciudad en toda su inmensidad es algo que no hay que dejar escapar. Las vistas que hay desde el Castillo del Morro son espectaculares. Yo no tuve la oportunidad de presenciar una puesta de sol desde allí, pero sin duda, tiene que ser uno de los lugares ideales para contemplarla.
Vistas de La Habana


Las aguas turquesa de Varadero

Un espectáculo para la vista. A pesar de haber visto a lo largo de mi vida fotos y más fotos de aguas cristalinas y turquesa de playas de todo el mundo, nunca había tenido la oportunidad de verlas delante de mis ojos (y mucho menos de bañarme en ellas). Las tonalidades del azul del mar combinado con el cian del cielo es un imagen que queda grabada.
Playa en Varadero


Las lluvias tropicales

No fue hasta que volví a Barcelona cuando supe su nombre. Se llamaba Debby y ya en Cuba los lugareños nos advirtieron de que tantas lluvias no eran normales. Las lluvias tropicales que nos refrescaron algunos días no eran sino los coletazos de la tormenta tropical que estaba azotando la península de Florida.
Nunca en mi vida había visto llover así. Es como si abriéramos a máxima potencia el grifo del agua de la ducha y lo dejáramos así medio día. Es una lluvia "fina" pero intensísima, que hace que en ocasiones no puedas ver más allá de dos palmos por delante de ti. Sin contar, las ráfagas de aire que a veces surgían de la nada... Aún así, venían bien para aliviarnos del calor sofocante que hay por la isla. Sentir el tacto del agua de esta ducha gratuita en tu piel es algo que tampoco se olvida.
Jugando bajo la lluvia en Trinidad
Ya está disponible el segundo post de los grandes momentos de mi viaje a Cuba.

El autor

José Luis es un andaluz afincado en Barcelona desde hace ya un tiempo. Su pasión es descubrir nuevas culturas, viajar y escribir. Por ello realizó estudios de traducción e interpretación, una forma bastante acertada de aunar estas tres aficiones. Se define como una persona inquieta y curiosa, adicto a los viajes y al chocolate y amante del deporte, sobre todo el tenis. Prefiere los lugares tranquilos y solitarios y los rincones por descubrir.


8 comentarios:

Muy buena descripción en pocas líneas de tu viaje. Estoy deseando conocer más detalles...Espero q sea pronto!

Aún queda mucho que contar en el tintero! Pronto habrá más posts sobre Cuba!

pues venga que estamos a la espera!!!!

Que buenos recuerdos me traen tus fotos y tu relato de Cuba, me encanto La Habana, un lugar único. Yo no estuve ni en Varadero ni Trinidad, pero me quede con ganas de repetir así que estaré atenta a todos tus artículos... :)

Sonia, La Habana es un lugar único en varios sentidos. De Varadero y Trinidad hablaré en próximos posts. Esta última ciudad fue para mí uno de los mejores lugares que visité en la isla. Si vuelves a ir en el futuro, no dejes de pasarte por allí.

Amigo! en que fechas fuiste? yo me voy el 1 de septiembre y no quiero que nos llueva todos los días :(

Hola, Danna! Yo fui en junio. .. de todos modos lo del tiempo es una especie de lotería!
Seguro que te hace bueno y disfrutas! ;)

Hola, Danna! Yo fui en junio. .. de todos modos lo del tiempo es una especie de lotería!
Seguro que te hace bueno y disfrutas! ;)

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