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viernes, 10 de marzo de 2017

Qué hacer en Hamburgo, con sol o con lluvia

Hoy tenemos un post invitado de una pareja de viajeros argentinos. Ellos son Pablo y Cecilia, del blog El mundo de a dos. De su mano ponemos rumbo a la ciudad alemana de Hamburgo, donde, tal y como nos explican, hay bastantes cosas por ver (tanto si llueve como si no). Muchas gracias, Pablo y Cecilia, por compartir vuestra experiencia con el resto de Adictos a los viajes.

A orillas del río Elba en el norte de Alemania, encontramos la hermosa ciudad de Hamburgo. Dueña de una historia muy rica que se puede remontar hasta los días de Carlomagno. Hoy en día es la segunda ciudad más poblada de Alemania (7a en la UE) y el segundo puerto más importante de Europa.

Se la describe como la “ciudad del agua”, por sus ríos, lagos y canales. Pero la ironía del destino la llevaría a sufrir múltiples incendios. Su nombre completo es “Ciudad libre y hanseática de Hamburgo”, en alusión a que es una ciudad estado (autogobernada) y a su pasado como miembro de la Liga Hanseática. Es una ciudad orgullosa y con carácter que supo sobreponerse a las adversidades y hoy ostenta una economía pujante.

Hamburgo tiene mucho para ofrecer y muchos secretos por descubrir. Lo cual sumado a su belleza intrínseca la convierten en un muy buen destino para conocer. Eso sí, la cercanía del mar del Norte se hace notar y el clima puede llegar a ser muy cambiante.

Por eso, en este post te contamos qué hacer en Hamburgo con buen clima, pero también una lista de cosas para hacer si llueve. De esta forma estaremos preparados y podremos aprovechar todos los días. También te contamos algunos consejos y secretos que sólo los conoce quien ha vivido allí ;)

Antes de empezar, queremos decirles que las listas no están ordenadas por la importancia del lugar/atracción. El orden se debe principalmente a la cercanía de unas con otras, lo cual puede facilitarles la planificación del recorrido que quieran hacer.

Dicho esto, vamos a lo nuestro.

Qué hacer en Hamburgo si hay buen clima

  • Visitar el Rathaus y la Alster. El centro de la ciudad es un buen lugar para comenzar. El Rathaus (ayuntamiento en alemán) es uno de los edificios más lindos y famosos y su interior se puede visitar.
Rathaus de Hamburgo

A pocos metros encontraremos el lago Inneralster (Alster interior). Un pequeño lago artificial en el centro de la ciudad que se conecta con otro lago mucho más grande llamado Aussenalster (Alster exterior). Si bien parecen lagos, en verdad forman parte del río Alster, que luego continúa por canales hasta desembocar en el Elba, al otro lado de la ciudad. Es un lugar muy lindo para caminar y sentarse en las escalinatas a comer algo y disfrutar del sol. 

Alster interior

Alster exterior
  • Paseo en Barco por la Alster. Sobre las escalinatas a orillas del Alster interior encontraremos una casilla donde poder comprar un paseo en barco. Hay distintos recorridos que pasan por los dos lagos y luego se meten por los canales de la ciudad. Nosotros no llegamos a hacerlo pero nos lo recomendaron.
Canales del antiguo puerto de Hamburgo
  • Visitar el Memorial de St. Nikolai. En este lugar solía estar la iglesia de St. Nikolai destruida por una bomba en la Segunda Guerra Mundial. Solamente quedó en pie su torre y el lugar transmite un sentimiento muy especial. Es el edificio más alto de todo Hamburgo y actualmente se están haciendo obras para que la gente pueda subir.
  • Visitar el puerto. Una visita obligada si van a ir la ciudad que es el segundo puerto más grande de Europa. La estación de trenes/metro que los deja es Landungsbrücken. Allí podrán ver la fragata/museo Rickmer Rickmers, el submarino soviético B-515 y frente a ustedes una parte del actual y enorme puerto de containers.
Puerto de Hamburgo
  • Bajar el Elbtunnel. Una vez en el puerto podemos visitar el antiguo túnel que conecta las dos orillas de río Elba. Fue construido hace más de 100 años y sigue operando hoy en día. En la segunda guerra mundial sirvió de refugio a los habitantes de Hamburgo. Hoy en día puede pasar desapercibido si no miramos con atención.
  • Tomar un ferri por el puerto. Este es un dato poco conocido. La ciudad de Hamburgo cuenta con varias líneas de ferris que funcionan como transporte público. Por tanto si ya tenemos un ticket para viajar en el día, podemos subirnos sin pagar extra. De lo contrario podemos comprarlo en las maquinitas que hay en el puerto (como el boleto de tren). Tenemos que tomar el ferri de la línea 62, que suele salir del muelle 3 (Brücke 3). 
Salida de ferry en el puerto de Hamburgo
Esta línea tiene un recorrido corto a lo largo del Elba con lo que podremos apreciar las dársenas del puerto, el mercado de peces, etc. Además de esta forma podremos tener la mejor vista de la nueva Filarmónica de Hamburgo. El ferri termina su recorrido en Finkenwerder y luego vuelve, por lo que nos podemos bajar en donde subimos. El recorrido dura alrededor de 1 hora en total y es el paseo más económico que van a encontrar.

Puerto de Hamburgo con la Filarmónica de fondo

  • Visitar la iglesia St. Michaelis. Esta iglesia tiene dos atractivos por los cuales vale la pena visitarla. En primer lugar su interior es hermoso. A diferencia de otras iglesias que suelen ser oscuras y lúgubres, St. Michaelis es blanca y con detalles dorados que hacen que todo brille. 

Interior de la iglesia de St Michaelis

En segundo lugar y más importante, su torre nos ofrece la mejor vista de Hamburgo que se puede tener. Su torre es uno de los puntos más altos de la ciudad y puede ser vista dese muchos lugares, en particular desde el puerto. 

Vistas desde la iglesia de St Michaelis
  • Hacer un Free Walking Tour. Para quienes no los conocen son tours con guía que se hacen caminando y al final se pasa la gorra y cada quien paga lo que le parece. Nosotros hicimos dos: el del centro de la ciudad y el del barrio de Sankt Pauli, ambos muy recomendables. En ellos podrán enterarse de la historia y un montón de datos de color sobre esta ciudad. La empresa que los auspicia se llama “Robin and the Tourguides”. La elegimos porque ofrece los tours en español. 
  • Visitar la Reeperbahn en Sankt Pauli. Es básicamente donde se concentra la fiesta. Desde discotecas, bares y restaurantes hasta clubes nocturnos y prostíbulos. El centro de todo esto es donde la avenida Reeperbahn se cruza con la calle Grosse Freiheit (gran libertad). Allí encontraremos también el monumento a Los Beatles, ya que fue en estos bares donde comenzaron su carrera. El mejor momento para visitarlo es claramente de noche cuando la gente llena sus calles y brillan las luces de colores.
  • Ir al zoológico. Si ya han recorrido toda la ciudad y aún tienen tiempo pueden darse una vuelta por el jardín zoológico de Hamburgo. Se llama Tierpark Hagenbeck y es un lindo paseo. Tiene también un acuario cuya entrada se paga aparte. 
Acuario de Hamburgo

Qué hacer en Hamburgo si llueve

  • Visitar el Miniatur Wunderland. Es el complejo de trenes a escala más grande del mundo. Con 1500 m2 de maquetas y en constante ampliación es una de las visitas obligadas de Hamburgo. El lugar nos encantó. Entre sus múltiples sectores se destacan los Alpes suizos y un aeropuerto completo a escala. Todo está en movimiento y las luces del edificio simulan el paso del día (se hace de noche y las luces de las maquetas se encienden). Imperdible. 
Maqueta de los Alpes con trenes en miniatura

Aeropuerto en miniatura
  • Ir al Hamburg Dungeons. Justo al lado del Miniatur Wunderland encontramos otra atracción, en este caso de terror. Se trata de un paseo temático por distintas épocas de Hamburgo con actores reales. No les podemos contar nuestra experiencia porque no fuimos pero es muy promocionado. Sólo apto para valientes.
  • La Filarmónica del Elba. El edificio más icónico y a la vez más controversial de Hamburgo. Mientras estábamos en la ciudad seguía en construcción pero se inauguró a principios de este año. Cuenta con un mirador del puerto (de entrada gratuita) y visitas guiadas por el edificio. 
  • Recorrer el Museo Marítimo. Esta ciudad con años de historia naval es muy bien correspondida por su museo. Un edificio enorme de nueve pisos en los que encontraremos modelos a escala, exploración marina, guerras navales, navegación moderna y más. Un museo muy completo e interesante que vale la pena ver.
Barcos a escala en el Museo Marítimo
Barco construido con legos en el Museo Marítimo

  • El Shopping Europa Passage. Si les aburren los museos y prefieren ver vidrieras, el Europa Passage es una buena alternativa. Sobre todo si la lluvia nos toma de sorpresa en el centro. Ubicado a pocos metros del ayuntamiento (Rathaus) es el shopping más grande de Hamburgo.
  • Ver un musical. Hamburgo es también famoso por sus musicales de nivel internacional. Destacan las superproducciones de Disney del Rey León y Aladino que dan funciones durante todo el año. Unos espectáculos increíbles aunque nada económicos.
  • Visitar el Acuario. Dentro del zoológico de Hamburgo está su acuario. Si bien están juntos las entradas se pueden comprar por separado y es otra opción para un día de lluvia. Allí podremos pasar un rato con los lémures, o ver tiburones en el enorme tanque central.

Dónde comer o tomar algo en Hamburgo

Por último, les dejamos un plus para cuando les agarre hambre de tanto recorrer. Por supuesto todo dependerá de dónde estén y qué momento del día sea. En esta sección les comentamos los lugares que más nos gustaron.
  • Restaurantes a la calle. Si están cerca del puerto de Hamburgo, un lugar muy recomendable para ir a comer es la calle Ditmar-Koel-Strasse y alrededores. La zona está llena de restaurantes y locales españoles, italianos y latinoamericanos uno al lado del otro. La mayoría están abiertos a la calle y sacan sus mesas a la vereda. Un ambiente muy lindo y muy concurrido.
  • Comer en el centro. En los alrededores del Rathaus y del Europa Passage hay muchos locales de comida rápida. Si el día está lindo les recomendamos bajar al patio de comidas del shopping, pedir comida para llevar y sentarse en las escalinatas de la Alster interior.
Escalinatas en el Alster exterior
  • Tomar algo en el centro. Si quieren disfrutar de una copa o cerveza con amigos en el centro les recomendamos ALEX. Está justo a orillas de la Alster interior luego de las escalinatas.
  • Tomar algo en un bar. Si buscan un bar descontracturado, para ir con amigos y pasar un buen rato vayan a la calle Susannenstrasse, donde se cruza con la Schulterblatt. Suelen ser bares o cafés más pequeños y económicos. Les recomendamos el bar Berliner Betrüger.
  • Tomar algo con la mejor vista. Si quieren tomar unos tragos con una vista espectacular deben ir al Tower Bar, en el Hotel Hafen Hamburg. Un bar a 62 metros de altura frente al puerto de Hamburgo.
  • El mejor helado. La mejor heladería que pueden encontrar está dentro del Europa Passage. Se llama L’italiana Eiskiosk y tienen el mejor helado que probamos en Hamburgo.
Esperamos que esta lista les sea útil para cuando visiten Hamburgo. Abajo nos pueden escribir para contarnos cuál fue el lugar que más les gustó y si agregarían algo más.

Los autores

Pablo y Cecilia son una pareja de argentinos que piensan que viajar y conocer lugares nuevos te abre la mente. Y te ayuda a entender un poco este mundo en el que vivimos. Para ellos un viaje no es un gasto sino una inversión. Actualmente viven cerca de Frankfurt, Alemania y dirigen su blog de viajes elmundodeados.com

jueves, 10 de marzo de 2016

Viajando a La Palma con el paladar

Quizá leas el título del post y pienses que, como soy andaluz, soy un exagerado, pero no es así... La gente que me conoce sabe que desde siempre he tenido una especial atracción por el mundo sensorial, por ese universo de sensaciones que nos transportan a lejanos lugares sin movernos de donde estamos. Y también desde siempre he mantenido una teoría: para inventar la tan ansiada máquina de la teletransportación, que en tantas ocasiones hemos querido usar, van a tener que utilizar un estímulo muy concreto, un sabor o un olor, por ejemplo. Ahí está el secreto, señores inventores. Ahí está la clave para poder teletransportarse de un sitio a otro. ¿No me creéis? Cuántas veces habéis viajado atrás en el tiempo al oler algo de vuestra infancia? ¿Cuántas veces os habéis quedado paralizados al saborear ese guiso que tanto se parece al que hacía vuestra abuela? ¿Verdad que se puede viajar con las sensaciones?

Showcooking La Palma con sabor
Showcooking #LaPalmaconSabor
A mí me llevaron el otro día de viaje a La Palma, ¡pero estaba en Barcelona! ¿Cómo lo hicieron? Estimulando mis papilas gustativas, las que yo os voy a intentar estimular a través de mis palabras y de las imágenes.
Bien, hace un par de semanas asistí al showcooking #LaPalmaConSabor en la Cookiteca del Poble Espanyol de Barcelona y fue allí donde pude conectar con La Palma o la Isla Bonita, como se la conoce. Ahora seguramente algunos se estarán preguntando qué es eso de un showcooking. Pues, resumido con pocas palabras, es una especie de Masterchef, pero con profesionales, donde preparan los platos delante de ti e incluso te animan a colaborar.

Nosotros tuvimos la suerte de contar con unos increíbles maestros de ceremonias: Mónica y Juan Carlos, que se convirtieron en la base, en la esencia de la experiencia, en definitiva, fueron como la levadura madre que se usa para hacer el pan, el ingrediente principal, pues sin ellos probablemente todo hubiera quedado muy insípido. Estos chefs palmeros no solo cocinaban, sino que también cantaban, brindadan, reían, se emocionaban, nos transmitían lo que hacían, la pasión que sentían.

la palma con sabor
Chefs de #LaPalmaconSabor
Después del recibimiento, regado con una cerveza de La Palma, la cerveza Gara, nos remangamos y nos pusimos manos a la obra, en este caso, manos al mortero, porque de entrada teníamos: milhojas de ñame y queso de cabra, con miel, mojo verde de cilantro y sal de Fuencaliente (ya veréis que los nombres de los platos son bastante largos (longitud directamente proporcional a su sabor).

milhojas showcooking la palma
El famoso milhojas
El ñame es una especie de tubérculo de color amarronado, con toques ligeramente ahumados que contrastan con el sabor típico del queso de cabra. Pero si a esto le ponemos el dulzor de la miel y el frescor del cilantro, la sensación en el paladar es bastante intensa. Intensidad que se amplifica por los toques de sal que lleva. Menuda fiesta para el paladar.

Algunos de mis compañeros salieron con agujetas de tanto darle a la maza del mortero para preparar el mojo de cilantro, tal es el caso de Virginia, de 365 sábados viajando, y de Xipo, de En el mundo perdido.
Una vez preparado el mojo, cada uno se emplató su plato (qué expresión más sonora). He de decir que mi milhojas causó sensación, ya que quedó muy fotogénico por la onda que formaba la ultima rodaja de queso que le pusimos. Tengo que confesar que esta onda creativa fue fruto de la casualidad, ni Marga (de L'Hora del Tàper), que me ayudó a emplatar, ni yo pensamos que quedaría así de bien.
Después de este aperitivo, vino uno de los platos principales. Para mí el mejor de todos. Coged aire porque aquí viene el nombre: Patudo (atún) en salmuera a la plancha con puré de boniato con mojo de tomate, romesco y sal de Fuencaliente.
En mi opinión, el plato estrella, no solo por su sabor, también por su textura.

Atún de La Palma


El atún, bien sellado, parece deshacerse en la boca, a la vez que sientes el gusto salado atenuado por el "dulzor"del puré de boniato, regado por el mojo rojo. En realidad, fue una delicia para los sentidos...

Tras el momento "patudo", se acercaba el segundo plato: cabrito hervido con mojo rojo, papa negra y gofio. Aquí me lucí. Por dos motivos.

El primero porque me puse a amasar gofio. No se me dio nada mal, de hecho creo que por mis venas, aparte de sangre andaluza, debe haber algún hematíe canario de alguno de mis antepasados.
Por cierto, el gofio es una mezcla de harina de cereales tostados mezclada con miel, agua y una pizca de sal. Se amasa hasta que tome consistencia y pueda cortarse y moldearse. La verdad es que me gustó mucho amasarlo. En aquel momento, al hacer la mezcla y tocarla, viaje por unos instantes a mi infancia, cuando con mi abuela amasaba una pasta de harina y agua para hacer "calandrajos", una comida típica de mi tierra, Jaén. No sólo el gusto y el olfato te hacen teletransportarte, también el tacto.
Amasando gofio
Concentrado mientras amaso el gofio
Mi momento estelar llegó, no obstante, con un error épico, y es que llamé "patata" a las "papas". Menudas ojeadas-láser me echaron, (en plan broma). Así que, ya sabéis, en Canarias la palabra "patata" está vetada, jeje.
Una vez preparado y emplatado todo, era la hora de degustarlo. De este plato destacaría la suavidad del cordero en contraste con la textura del gofio, un poco más rugoso al paladar. El sabor de este, algo plano, contrasta también con la chispa que le da el mojo rojo y la patata.
Llegados a este punto, tenía un problema de sobreexcitación de las papilas gustativas.
Y tras esto, llegó la hora del postre. Para mí fue una pasada por el proceso de elaboración, realmente difícil y costoso, desde mi punto de vista. Bien podría ser un postre de autor, una delicatessen que mezcla modernas técnicas con los ingredientes y sabores tradicionales de La Palma. 

Postre del Showcooking La Palma Barcelona
Preparando el postre 
Atención, respirad bien, no os vayáis a quedar sin aire. El postre en cuestión, preparado y pensado en exclusiva para el Showcooking #LaPalmaConSabor en Barcelona fue: Canelón de Albillo Criollo relleno de crema de almendra y sopa hortelana.
¿En qué consiste este plato? En un canelón hecho a base de una gelatina de Albillo Criollo, una variedad de uva blanca del norte de la isla de La Palma, relleno de una crema de almendras y regado por una sopa hortelana, que recuerda al sabor del mojito. El sabor en cojunto era extraño para mí, una mezcla peculiar de dulce y salado, con unas texturas increíbles, donde destacaba la "gelatinosidad" del canelón con la rugosidad crujiente de la cookie y la suavidad de la sopa hortelana y la crema.

Canelón de Albillo Criollo relleno de crema de almendra y sopa hortelana
Canelón de Albillo Criollo relleno de almendra y sopa hortelana
En cuanto a sabor, me gustó más el atún, como ya he dicho, pero en cuanto a originalidad y laboriosidad, a este plato no le gane ninguno. Creo que todos nos quedamos muy impresionados.

El punto final a este destello de sabores de La Palma la puso un chupitito de ron y unas buenas fotos de todos los que allí estuvimos: chefs, blogueros de viajes y gastronómicos y la organización.
Con esta experiencia gastronómica se me ha abierto aún más un apetito que ya tenía desde hacía tiempo, el apetito de visitar La Palma personalmente. Conocerla bien, no solo por sus sabores sino también por su luz, sus gentes, sus playas, sus bosques, sus estrellas, su todo. La Palma está para comérsela y espero hacerlo pronto.

Por cierto, la culpa de todo esto, de este apetito voraz, la tiene el Patronato de Turismo de La Palma que, en colaboración con Blog On Brands, y con ayuda de Iberia Express, Vueling y Canary Fly, fueron los que organizaron este showcooking en Barcelona, además de en otras dos ciudades españolas: Bilbao y Madrid.

El autor

José Luis es un andaluz afincado en Barcelona desde hace ya un tiempo. Su pasión es descubrir nuevas culturas, viajar y escribir. Por ello realizó estudios de traducción e interpretación, una forma bastante acertada de aunar estas tres aficiones. Se define como una persona inquieta y curiosa, adicto a los viajes y al chocolate y amante del deporte, sobre todo el tenis. Prefiere los lugares tranquilos y solitarios y los rincones por descubrir.


lunes, 15 de febrero de 2016

Trekking por el Cañón del Colca, Perú

Hacer un trekking por el Colca, el segundo cañón más profundo del mundo, es una de las experiencias más gratificantes y agotadoras que he hecho en mis viajes. 

Trekking por el Cañón del Colca, Perú
Trekking por el Cañón del Colca, Perú
Desde siempre me ha gustado hacer senderismo, por lo que caminar entre altas montañas andinas de más de 3000 metros de altura era toda una aventura que me llamaba mucho la atención. 

Cañón del Colca, Perú
Cañón del Colca, Perú
Estaba seguro de que me iba a quedar maravillado andando por estos parajes montañosos de Perú, y sabía el precio que tenía que pagar: los soles que costara la excursión que contratamos en Arequipa. y el esfuerzo de la caminata, aunque, sinceramente, en aquellos momentos no era consciente de lo que me costaría, de todo lo que "sufriría" hasta conseguir descender el cañón y volverlo a subir.

La excursión al cañón del Colca la contratamos en Arequipa. En esta ciudad hay numerosas agencias que la ofrecen a precios muy similares. Estas excursiones tienen distinta duración, pero  nosotros elegimos la de 2 días y 1 noche. 

El primer día nos recogieron de madrugada en el hostel donde nos estábamos alojando y nos llevaron en una minivan por una carretera de curvas y a toda velocidad hasta Chivay, cruzando paisajes lunares y agrestes a más de 4000 metros de altitud. Una vez en Chivay, desayunamos y aproveché para tomar mate de coca, la infusión que se utiliza para evitar el tan temido soroche o mal de altura

Mirador de la Cruz del Cóndor, Perú
Mirador de la Cruz del Cóndor, Perú
Después, fuimos al mirador de la Cruz del Cóndor, desde donde se puede ver volar a estas aves, consideradas como símbolo nacional de Perú

Mirador de la Cruz del Cóndor, Perú
Mirador de la Cruz del Cóndor, Perú
La verdad es que sorprende ver el vuelo de este animal, una de las aves más grandes del mundo.

Vuelo del cóndor en la Cruz del Cóndor
Vuelo del cóndor en la Cruz del Cóndor
Después de una hora por allí, volvimos a la minivan, que nos trasladó a una gran explanada donde iba a comenzar lo bueno: el trekking por el Cañón del Colca.

Trekking por el Cañón del Colca, Perú
Trekking por el Cañón del Colca, Perú
Teníamos por delante dos días de caminata. Durante el primer día bajaríamos hasta el río Colca. Unas 8 horas de descenso, con una parada para comer, y cuya meta era llegar al "Oasis", el lugar donde pernoctaríamos. El segundo día, que era aparentemente más fácil puesto que no había que caminar tanto tiempo, lo dedicaríamos a ascender el cañón.

Trekking por el Cañón del Colca, Perú
Trekking por el Cañón del Colca, Perú
El descenso fue bastante costoso. Un sol de justicia nos calentaba y nos hacía sudar hasta por las pestañas. Caminábamos por senderitos en pendiente, en ocasiones bastantes estrechos, por la ladera de las montañas. El objetivo era descender por una ladera del cañón hasta llegar al nivel del río, cruzarlo y continuar por la otra ladera.

Trekking por el Cañón del Colca, Perú
Descendiendo por el Cañón del Colca
Con el paso de las horas, el cansancio iba haciendo mella y las rodillas empezaban a cargarse. Había que hacer bastante fuerza con ellas al bajar por el camino, a la vez que sorteabas baches, piedras, pedruscos, zonas de gravilla que te hacían resbalar... Y todo esto con el gran problema de la falta de oxígeno que hay por esas alturas. Este fue mi verdadero caballo de batallas. Pero en aquellos momentos, mientras descendía, no era consciente de que lo verdaderamente difícil en cuanto a la escasez de oxígeno llegaría al día siguiente, durante el ascenso. 

Río Colca, Perú
Río Colca, Perú
Durante la caminata del primer día pasamos por pueblecitos andinos, como el de Cosñirhua.

Iglesia de Cosñirhua, Cañón del Colca
Iglesia de Cosñirhua, Cañón del Colca
Allí, parecía que el ritmo de vida funcionaba de distinta manera. La sensación de aislamiento era tan grande que a veces me asaltaba la especie de pánico que a veces siento cuando pienso en el lugar tan inaccesible en el que me encuentro y que está tan alejado de algún núcleo urbano importante.

Vida rural en el Cañón del Colca
Vida rural en el Cañón del Colca, Perú
Un poco antes de la caída de la noche, por fin llegamos al "Oasis", donde nos alojamos en una especie de cabaña, cenamos y descansamos. Fue uno de los momentos más especiales del viaje, sobre todo, ver el cielo estrellado en ese lugar tan alejado de cualquier foco de iluminación (no había corriente eléctrica ni siquiera en las cabañas). En mi vida he visto un cielo igual. 

Tras unas horas de descanso, tocaba ponerse de nuevo en marcha. Empezamos de madrugada, de noche. Con nuestros frontales comenzamos a ascender. No llevábamos ni 5 minutos caminando cuando ya supe que aquello no iba a ser fácil. También se produjeron las primeras bajas. Hubo gente que decidió regresar al Oasis y subir en mula. Salvaríamos una diferencia de altura de unos 1000 metros en unos 8-10 km, es decir, pasaríamos de los 2600 metros a los 3600 metros sobre el nivel del mar. 

Trekking en el Cañón del Colca
Trekking en el Cañón del Colca
Pensé que no sería capaz. La sensación de ahogo era bestial. Me faltaba el oxígeno. Por más que respiraba, tenía la impresión de que el aire que entraba a mis pulmones no servía de nada. Necesitaba parar para que el oxígeno surtiera su efecto. Tenía la sensación de haber estado corriendo durante 10 minutos a máxima velocidad, aunque en realidad solo había caminado 2 minutos y a paso de tortuga por una cuesta. 

Ascenso del Cañón del Colca en mula
Ascenso del Cañón del Colca en mula
Se hizo de día. El oxígeno seguía sin aparecer y mi cansancio rozaba el extremo. Mi compañera se sentía igual que yo y otros chicos de la excursión también, por lo que descarté la idea de que fuera un problema mío de falta de resistencia.  

Cada 5 minutos tenía la necesidad de parar, de aspirar el aire, de bajar mis pulsaciones. Durante esos 5 minutos en los que llenaba de oxígeno mis pulmones era cuando me deleitaba con el paisaje, cuando sentía lo extremadamente pequeño que era, arropado por esas gigantescas montañas, cuando era consciente del silencio, roto por los jadeos de mi respiración. Sólo durante esos 5 minutos era consciente de dónde estaba. Es triste, pero mientras subía por esas cuestas, no podía mirar hacia arriba. Solo me centraba en respirar, en mantener un ritmo de respiración constante, en que no se dispararan los latidos de mi corazón.

Al cabo de poco más de tres horas llegamos a la cima. Exhaustos. Pálidos. Pero contentos.

Trekking por el Cañón del Colca completado
Felices por haber completado el trekking por el Cañón del Colca 
Tenía la sensación de haber puesto al límite mi cuerpo. Eso me satisfacía pero me daba cierto temor a la vez. Estaba emocionado. Ahora solo nos faltaba caminar un poquito más, pero era en llano, por lo que eso ya era "pan comido".

Llamas por el Cañón del Colca
Llamas por el Cañón del Colca
Ganado en el Cañón del Colca
Ganado en el Cañón del Colca
Y esta fue mi experiencia de trekking por el Cañón del Colca, en Perú. Si tú estás pensando hacerlo, te animo, los paisajes son increíbles, pero sé consciente de que no es fácil, sobre todo a nivel respiratorio, y que habrá momentos en que vas a sufrir un poquito. Quizá esté exagerando, ya sabéis que soy de Andalucía, pero sé de gente que lo ha hecho, como mis compañeros Lowcosteros, y que opina lo mismo que yo.

Terrazas de cultivo
Terrazas de cultivo cerca del Cañón del Colca
¿Alguien más ha hecho el trekking por el Cañón del Colca? ¿Qué tal fue la experiencia? Ayudadme a saber si soy un "debilucho" o  si realmente es algo costoso a nivel físico.

El autor

José Luis es un andaluz afincado en Barcelona desde hace ya un tiempo. Su pasión es descubrir nuevas culturas, viajar y escribir. Por ello realizó estudios de traducción e interpretación, una forma bastante acertada de aunar estas tres aficiones. Se define como una persona inquieta y curiosa, adicto a los viajes y al chocolate y amante del deporte, sobre todo el tenis. Prefiere los lugares tranquilos y solitarios y los rincones por descubrir.

martes, 2 de febrero de 2016

Mi casa rural en Camprodón: la Casa Etxalde

No, no es que ahora regente una casa rural en Girona. La idea de dedicarme al turismo rural me seduce, pero por el momento prefiero seguir viajando y conociendo lugares por el mundo. A lo que me refiero con mi casa rural en Camprodón es al hecho de que estos días he estado en el Pirineo de Girona y me he alojado en una masía donde me he sentido como en mi casa por varias razones: he estado rodeado de montañas, me he despertado con la sinfonía de los pajaritos de fondo, he desayunando a lo grande junto a la chimenea y cenado algunos platos que bien podría preparar mi madre (¡esa comida casera que me vuelve loco!). La masía de la que hablo es la Casa Etxalde, ubicada en la vall de Camprodón, a las afueras del pueblecito de Rocabruna, a unos 7 km de Camprodón, entre la Alta Garrotxa y el Ripollès.

Casa Etxalde - Casa Rural en Camprodón
Casa Etxalde - Casa Rural en Camprodón
Lo que más me llamó la atención es su ubicación, entre montañas y con unas vistas espectaculares.

Entrada a la Casa Rural Etxalde, Camprodón
Entrada a la Casa Rural Etxalde, Camprodón
La masía se remonta al siglo pasado, concretamente a 1920, cuando un francés decidió construirse este caserón cerquita de Camprodón, tal y como estaba haciendo la burguesía de Barcelona de la época. Si lo que este señor buscaba era relajarse y estar en contacto con la naturaleza, lo consiguió. Y eso mismo es lo que ahora podemos disfrutar alojándonos en ella. Desconexión total, tan total como que no hay cobertura móvil (aunque sí wifi en las zonas comunes).

Jardín de entrada de la Casa Etxalde, Camprodón
Jardín de entrada de la Casa Etxalde, Camprodón
La casa, que consta de 5 habitaciones y un apartamento, está en una finca de 45 hectáreas, donde hay caballos, conejitos, un pequeño lago con patos y ocas y zonas de prado, castaños, hayas, robles y fresnos. En el jardín de la entrada hay un espacio con mesas y sillas y, un poquito más abajo, una piscina donde será una gozada poder bañarse si hace buen tiempo. En mi caso, no la pude disfrutar... Soy muy friolero y no me atraía darme un chapuzón en pleno enero.

Sala de estar de la casa etxalde, camprodon
Sala de estar de la Casa Etxalde
La zonas comunes están formadas por dos grandes comedores, una sala de estar con sillones y chimenea y la recepción.

Comedor de la casa etxalde camprodon
Uno de los comedores de la Casa Etxalde
Yo me alojé en la habitación "El Cirerer" (el cerezo), ubicada en la primera planta de la torre.

Habitación el cirerer Casa Etxalde
Habitación El Cirerer de la Casa Etxalde
Habitación El Cirerer de la Casa Etxalde
Habitación El Cirerer de la Casa Etxalde
A ella se accede por unas escaleras exteriores. La habitación tenía unas vistas a las montañas impresionantes. ¡Qué gozada despertarse y mirar por la ventana!

Vistas desde la Habitación El Cirerer de la Casa Etxalde
Vistas desde la habitación El Cirerer de la Casa Etxalde
El baño, impecable, estaba dentro de la habitación y tenía ducha con agua caliente, toallas y artículos de aseo, como champú y gel.

Baño de la habitación El Cirerer de la Casa Etxalde
Baño de la habitación El Cirerer de la Casa Etxalde
Una de las cosas que también me sorprendió es que la Casa Etxalde está muy enfocada a viajeros con niños y perros. Es una casa rural ideal para familias y mascotas. Tienen grandes espacios en el exterior para que los perros puedan correr. La única restricción es no dejarlos solos en la habitación. En cuanto a los niños, tienen una zona de columpios y juegos infantiles. 

Jardín de entrada de la Casa Etxalde
Jardín de entrada de la Casa Etxalde
Y a todo esto, hay que sumarle las conversaciones y momentos compartidos con las personas que hacen que esta experiencia rural sea posible: sus propietarios, que son los que realmente dan personalidad a la casa rural. Al frente de ella están Anna y Albert (un matrimonio) y María Teresa, la madre de Anna, que en el año 2004 dejaron el Maresme para embarcarse en esta aventura. Anna y Albert querían establecerse por la zona y cuando vieron esta masía sintieron una especie de flechazo. Decidieron apostar por ella y probar suerte con el turismo rural. Los comienzos no fueron nada fáciles, pues tuvieron que reformarla y rehabilitarla casi por completo, tareas que han ido realizando poco a poco cada año (y que aún continúan haciendo). Posteriormente, María Teresa, por los avatares de la vida, también decidió dejar su casa y su profesión de esteticista e ir a vivir con ellos. No sé cómo sería María Teresa cuidando el cutis de sus clientes en Mataró, pero de lo que sí puedo opinar es de lo mucho que cuida el paladar y el estómago de sus huéspedes. Tuve la suerte de poder probar sus patatas de Olot y su pato confitado. Estaba rico, rico...
Cena en Casa Etxalde
Cena en Casa Etxalde
Además de buena cocinera, es una mujer con mucha chispa, con mucha conversación y desparpajo. Como no le gusta salir en las fotos, la única forma de conocerla es ir la Casa Etxalde y comprobarlo en primera persona. Por su parte, Anna, es una chica eficiente, tranquila, siempre dispuesta a ayudarte en lo que necesitas y aconsejarte sobre los lugares de interés que puedes visitar en la zona, que no son pocos y de los que hablaré en próximos posts: Camprodón, Beget (para mí uno de los pueblos con más encanto de Cataluña), La Roca, Llanars, Ripoll, la estación de esquí de Vallter 2000, el Coll d'Ares, en la frontera con Francia...

Han sido tres días de turismo rural intensivo, como a mí me gusta, y que espero poder repetir en breve.

Puntos fuertes de la Casa Etxalde

- La ubicación espectacular entre montañas
- Adaptada para viajar con niños y mascotas
- Productos de cosecha propia para la elaboración de desayunos y cenas: mermeladas, tomates, membrillo...
- Ideal para hacer senderismo o visitar las zonas naturales de la Alta Garrotxa, Ripollès o Francia


Puntos débiles de la Casa Etxalde

- Entrada a algunas habitaciones por una escalera exterior (comprensible por la estructura arquitectónica de la masía)
- Falta de red móvil (aunque para mí personalmente no es algo negativo, pues si elijo ir a un sitio así es para desconectar de todo)

Ubicación de la Casa Etxalde

Can Pujol de Rocabruna s/n
17867 Camprodón (Girona)




El autor

José Luis es un andaluz afincado en Barcelona desde hace ya un tiempo. Su pasión es descubrir nuevas culturas, viajar y escribir. Por ello realizó estudios de traducción e interpretación, una forma bastante acertada de aunar estas tres aficiones. Se define como una persona inquieta y curiosa, adicto a los viajes y al chocolate y amante del deporte, sobre todo el tenis. Prefiere los lugares tranquilos y solitarios y los rincones por descubrir.