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miércoles, 25 de marzo de 2015

5 curiosidades que probablemente no sepas sobre Hawái

Mi madre, desde que yo era pequeño, siempre se "quejaba" de que era muy preguntón y de que tenía mucho interés por intentar saberlo todo. Yo, ahora, con el paso del tiempo, no creo que fuera preguntón, sino curioso. Era, y soy, una persona que siente mucha curiosidad por todo lo que me rodea, y, como ya he dicho varias veces, este hecho quizás también ha influido en convertirme en un adicto a los viajes. 

En el blog, ya hay algunas pruebas de mi pasión por por las curiosidades: el "ou com balla" de Barcelona, el síndrome de París o las curiosidades de mi viaje a China son alguna prueba de ello.

Hoy, vamos a conocer algunos detalles poco conocidos de uno de los destinos más paradisíacos del mundo: Hawái.

Que el mismísimo Elvis Presley se enamorase perdidamente de Hawái no fue casualidad. Sus playas cristalinas, su exuberante naturaleza y la filosofía de sus habitantes atraen a millones de visitantes todos los años. Pero, además de esta imagen idílica de las islas, existen ciertas curiosidades que quizás desconozcas. Pulsa el play y disfruta mientras lees.

Hawái, ¿una monarquía?


Palacio ‘Iolani. Fotografía de Jiang vía Wikimedia Commons

Estatua del rey Kamehameha I. Fotografía de Balazs Barnucz vía Wikimedia Commons (licencia)

Aunque pueda sonar raro, antes de formar parte de Estados Unidos, Hawái fue un reino desde 1810 hasta 1893. Durante este período gobernaron las dinastías Kamehameha y Kalākaua. De aquella época quedan vestigios muy curiosos, como el Palacio ‘Iolani, en Honolulú, el único que se utilizó como residencia oficial por un monarca reinante en Estados Unidos; o la estatua negra y dorada en memoria de Kamehameha I, situada justo enfrente de éste.

'Aloha and welcome on board'

    Fotografía de Sam Howzit vía Flickr (licencia)


Los idiomas oficiales de las islas son el inglés y el hawaiano. Es común el uso de determinadas palabras de este último, aunque sólo el 6,1% de la población habla hawaiano, según un informe del Estado de Hawái. Los autobuses de Honolulú dan la bienvenida al pasajero con un “Aloha and welcome on board” y en las tiendas se suele utilizar aloha (hola/adiós) y mahalo (gracias). Además, este idioma dio origen a la palabra wiki (rápido), concepto utilizado en Internet para referirse a un sitio web donde las páginas pueden ser editadas por los usuarios, como la popular Wikipedia.

Collares y camisas: no son un mito

Estatua de Duke Kahanamoku, considerado el inventor del surf moderno, adornada con lei. Fotografía de Luke H. Gordon vía Flickr (licencia)

Lejos de considerarse horteras, las camisas hawaianas son muy habituales en las islas. Tanto es así, que forman parte del uniforme de estudiantes o conductores de autobús, entre otros. Sí, has leído bien: estampados de pelícanos, orquídeas y arco iris se encuentran presentes en la vestimenta oficial. Lo mismo sucede con los collares, conocidos como "lei", pues se utilizan como muestra de afecto y obsequio de bienvenida y despedida para los visitantes. Suelen estar realizados con flores, hojas frescas y nueces de kukui.

¡Cucarachas!


Fotografía de jai Manssonvía Flickr (licencia)

Al visitante le puede sorprender la naturalidad con la que algunos locales conviven con las cucarachas, pero lo cierto es que forman parte de la fauna, igual que las moscas en España. No obstante, pueden resultar muy molestas, sobre todo si se dan temporadas de gran afluencia o plagas en determinadas zonas. En 2011 se planteó una propuesta de ley sobre las agresiones contra los animales que produjo cierta polémica, ya que consideraba violencia exterminar insectos sin seguir procedimientos aceptables. En otras palabras, matar una cucaracha con una zapatilla podría ser visto como una crueldad. 

Kauai, una joya oculta


Valle Kalalau, en Kauai. Fotografía de paul bicavía Flickr (licencia)

Oahu, Maui y Hawái son las islas más visitadas de las ocho que conforman el estado. Sin embargo, parte de las joyas naturales más espectaculares están escondidas en Kauai. Destacan las increíbles vistas del Cañón de Waimea, de 16 kilómetros de largo y 900 metros de profundidad, imposibles de transmitir en una fotografía; y la grandiosidad del valle Kalalau, rodeado de acantilados de 600 metros. En esta isla, la más antigua de todas, se rodaron escenas de películas como ‘Parque Jurásico’ e ‘Indiana Jones: en busca del arca perdida’.


El post que acabas de leer es el resultado de una colaboración con la empresa de alquiler de apartamentos Niumba, que pertenece a Tripadvisor.



El autor

José Luis es un andaluz afincado en Barcelona desde hace ya un tiempo. Su pasión es descubrir nuevas culturas, viajar y escribir. Por ello realizó estudios de traducción e interpretación, una forma bastante acertada de aunar estas tres aficiones. Se define como una persona inquieta y curiosa, adicto a los viajes y al chocolate y amante del deporte, sobre todo el tenis. Prefiere los lugares tranquilos y solitarios y los rincones por descubrir.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Semana Santa de Villacarrillo, Jaén

La Semana Santa de Villacarrillo es una de las celebraciones más famosas de esta localidad de la provincia de Jáen, que, como ya saben los lectores de este blog, es mi tierra, el pueblo que me vio crecer.

Nuestro Padre Jesús de la Caída, Villacarrillo Jaen
Imagen procesional de Nuestro Padre Jesús de la Caída, Villacarrillo (Jaén)
Quizá por ello, siempre que llegan estas fechas, cuando los días se van haciendo más largos, la temperatura es más agradable por los días y siguen siendo frías por la noche, experimento una especie de vuelta a la infancia, a aquellos tiempos en que salía a ver las famosas procesiones andaluzas de la mano de mis padres.

Portadora del estandarte de la Banda de Cornetas y Tambores Oración y Caída de Villacarrillo
Portadora del banderín de la Banda de Cornetas y Tambores Oración y Caída de Villacarrillo
Ayer fue uno de esos días. Estaba paseando al atardecer en el Tibidabo, en Barcelona. Todo estaba muy silencioso, el día había sido casi caluroso, pero al irse el sol empezó a refrescar. De repente, me vino un ligero olor a alguna hierba aromática, tipo romero, que me recordó por un instante al olor del incienso. En ese momento me paré en seco. Tenía la impresión de estar en Villacarrillo, en una de esas noches de finales de marzo o principios de abril en la que es muy frecuente oír el redoble de los tambores y el soniquete de las cornetas, indicios que confirman que la Semana Santa andaluza es ya una realidad.

procesión del Cristo de la Expiración, Villacarrillo
Preparando la próxima marcha en la procesión del Cristo de la Expiración, Villacarrillo
Cerré los ojos y di rienda suelta a los recuerdos, haciendo casi sin querer un rápido viaje al pasado. Estaba en una calle estrecha, envuelto por la fragancia de flores e incienso, rodeado del silencio sepulcral que se hace ante la inminente presencia del paso; un silencio a veces roto por el canto de alguna saeta proveniente de algún balcón o por los cantos de pasión que tan especial hacen la Semana Santa de Villacarrillo

Procesión de Jesús Nazareno, Villacarrillo
Procesión de Jesús Nazareno, Villacarrillo, a su paso por la calle Antón Pérez

Los nazarenos, velas en mano y con los rostros tapados por los capirotes, caminan a un ritmo lento e hipnótico, descansando exclusivamente cuando un lejano sonido de campanilla les advierte de que deben pararse. La gente a mi alrededor espera con paciencia la llegada de la imagen. Conforme se va acercando, el silencio parece materializarse cada vez más, hasta el punto de poder tocarlo. Se empiezan a escuchar los pasos rítmicos de los costaleros que portan el santo a hombros. El gesto de muchas personas empieza a cambiar. Se puede leer en sus caras un algo especial, una emoción contenida mezcla de ¿fervor religioso, fe, devoción? A veces estas emociones afloran incluso en forma de lágrimas mudas al ver la imagen religiosa ante ellos. Esas lágrimas de algunas personas y el sonido de los zapatillas de los costaleros rozando con el suelo hacen que me venga a la mente otro de los momentos más impresionantes de los que tengo recuerdo: la salida de las imágenes de pasión de las iglesias.

Costaleros de la Virgen María Santísima del Amor, Villacarrillo
Costaleros de la Virgen María Santísima del Amor, Villacarrillo
A las puertas de la iglesias, momentos antes de la salida del santo, hay un gran revuelo y agitación. Los nazarenos de las hermandades deben organizarse y mantener la calma en el gran momento que supone para ellos ver la imagen de su santo salir a la calle. A veces la cosa es fácil, sin embargo, en otras ocasiones, los costaleros deben hacer frente a una ardua tarea. Por poner un ejemplo, recuerdo las dificultades que tenían cada mañana de Viernes Santo los costaleros de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Caída y Oración en el Huerto. Es una de las imágenes que más me han impresionado de la Semana Santa de Villacarrillo, y no es debido a mi sentimiento religioso, sino a todas las emociones que allí se respiran y que a veces pueden llegar a emocionar, se sea creyente o no.

El año pasado, en 2014, quise dejar grabado aquel recuerdo que tanto me había impactado desde que era pequeño: ver a los costaleros sacando de rodillas la imagen de Jesús Caído por la puerta de la Iglesia de Santa Isabel de los Ángeles. Así que agarré mi cámara y, rodilla en tierra, viví casi a ras de suelo este momento cuya banda sonora eran gemidos de esfuerzo, respiración agitada, instrucciones del capataz, crujidos del trono, trino de los vencejos, aplausos y expresiones de ánimo de los que allí había.

                      

Abro los ojos, retorno al presente, dejo atrás cualquier procesión de la Semana Santa andaluza. Sigo estando en Barcelona, volviendo a casa después de una tarde de paseo por el Tibidabo y de reencuentros con los recuerdos de mi tierra, con mi pasado, con todas las experiencias y momentos que han contribuido a ser quien soy hoy.

El autor

José Luis es un andaluz afincado en Barcelona desde hace ya un tiempo. Su pasión es descubrir nuevas culturas, viajar y escribir. Por ello realizó estudios de traducción e interpretación, una forma bastante acertada de aunar estas tres aficiones. Se define como una persona inquieta y curiosa, adicto a los viajes y al chocolate y amante del deporte, sobre todo el tenis. Prefiere los lugares tranquilos y solitarios y los rincones por descubrir.

martes, 3 de marzo de 2015

Un paseo por Amberes

Hoy contamos con la colaboración de María Sainz, una joven estudiante del Máster de Periodismo de Viajes que imparte la Universidad Autónoma de Barcelona. En su blog Point Place podrás descubrir sus aventuras por el mundo. Hoy nos acerca a Amberes, una ciudad que descubrió casi por casualidad... Si continuáis leyendo, averiguaréis por qué... Muchas gracias, María, por compartir tus experiencias viajeras con el resto de lectores de adictosalosviajes.com.

Tras el enorme lío en el aeropuerto de Bruselas para comprar los tickets del tren debido a que la suerte nos hizo elegir una máquina sin opción de cambiar el idioma,  subimos al tren cargados con las maletas y al bajar del mismo y salir de la estación en nuestra llegada a Amberes, no podía imaginarme todavía que me había equivocado de ciudad y, efectivamente, no estábamos en Bruselas. Nada se acercaba a las mil imágenes que había en mi cabeza de la capital belga, pero gracias a un maravilloso error debido al desconocimiento total de la lengua flamenca, acabamos vagando y descubriendo Amberes.
 
Catedral de Amberes
Catedral de Amberes
Tras esta experiencia, mi principal recomendación es que uno debe aprenderse determinados nombres y lugares básicos en la lengua del país; error de principiante lo reconozco. Pero si bien es verdad que la Antwerpen Centraal no era el centro de Bruselas, eso nos permitió ver la asombrosa Estación Central de Amberes, un edificio de piedra, con una estructura metálica y de vidrio obra del arquitecto belga Luis Delacenserie.
 
Estación central de Amberes
Estación central de Amberes
Amberes es una hermosa ciudad situada al norte de Bélgica que presume de haber sido el hogar del pintor Rubens durante el desarrollo de la mayor parte de su carrera. Pero no sólo presume de eso sino que también lo hace de río (el Escalda) y de tener el segundo puerto más importante de Europa.

Más allá de lo que presuman o no, de ser la ciudad de un gran pintor, de los diamantes o de la moda, lo que es innegable es la belleza de sus calles, especialmente de la zona central. Las calles que rodean a la Grote Markt, o Plaza Mayor, son una continua sucesión de edificios maravillosos, la mayoría de los cuales son antiguas casas gremiales que se remontan a los siglos XVI y XVII.
 
Grote Markt amberes
Grote Markt de Amberes
Y allí es donde llegamos tras recorrer las calles preguntándonos por qué nadie hablaba francés en Bruselas; sin saber que estábamos en una zona de habla flamenca. Evidentemente la Grote Markt no era la Grand Place por la que nosotros habíamos estado preguntando, pero este bonito error nos permitió conocer el centro histórico de la ciudad, callejear, o encontrarnos frente a frente con la maravillosa catedral gótica de Amberes que, como no podía ser de otra manera, alberga varias obras de Rubens.

Muy cerca de allí se puede visitar otra construcción religiosa, la iglesia deSan Carlos Borromeo que tiene la particularidad de conservar un antiguo mecanismo en el altar que permite intercambiar las pinturas que lo decoran.
 
castillo de Het Steen amberes
Castillo de Het Steen
Otro edificio que merece la pena visitar antes de irte de Amberes es el castillo de Het Steen, por varias razones: la primera es por la belleza no sólo del edificio sino también de las vistas al río de las que se puede disfrutar desde dentro. Otra es que fue propiedad de Rubens durante varios años. Finalmente, lo más curioso es la escultura de un pene de piedra que corona la puerta de entrada al castillo dedicada al dios escandinavo de la fertilidad y a la que, según las leyendas, iban las mujeres a pedirle quedarse embarazadas.

De vuelta a la Grote Markt, donde además de un buen puñado de casas gremiales, está el ayuntamiento de la ciudad, una preciosa construcción renacentista, encontramos la salvación en la oficina de turismo que nos descubrió el gran fallo cometido.
 
Ayuntamiento de Amberes
Ayuntamiento de Amberes

Recorrimos las calles del centro de vuelta a la estación, lamentando el error a la vez que agradeciéndolo porque no entraba en nuestro itinerario la visita a esa bonita ciudad belga. Tras caminar un rato, distinguimos por fin a lo lejos la Estación Central de Amberes, junto a una gran noria y al zoo de la ciudad, uno de los más antiguos y cuidados de mundo. Nuestro desvío terminaba y volvíamos a la ruta planeada, camino a Bruselas.


El autor

María estudió Comunicación Audiovisual y actualmente cursa un máster en Periodismo de Viajes. Es madrileña, aunque sólo porque lo dice su DNI porque su pasión es viajar y su sueño, vivir por el mundo, de un lugar a otro, conociendo cada rincón. Casi tan atraída como por viajar se siente por la cocina, por lo que las gastronomías del mundo le atraen especialmente y siempre que puede agarra el cucharón para llevar a su cocina los mejores sabores de todo el planeta.

martes, 17 de febrero de 2015

Lisboa en un día: descubriendo su encanto


Hoy tenemos un post invitado de Laura Morales, una joven canaria licenciada en periodismo que nos mostrará el encanto de Lisboa en un solo día. Hace un tiempo comenzó un viaje por Europa que la ha llevado a vivir durante unos meses en Bélgica y Holanda. Laura también cuenta sus experiencias en su blog Los intrusos del tiempo. Gracias, Laura, por acercarnos Lisboa al resto de adictos a los viajes.

Lisboa tiene esa cosa bonita que tienen todas las ciudades viejas, esos símbolos de decrepitud que hablan de su propia historia; esos años tan bien llevados. 


plaza do comercio lisboa
Praça do Comércio, la plaza más importante de Lisboa 

Nos lo cuentan los azulejos que cubren las fachadas, las calles empinadas del Bairro Alto o Alfama, que parece haberse quedado perdida en el tiempo.

barrio de alfama Lisboa
Barrio de Alfama

Pero no nos engañemos, también es una ciudad que ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos. Todo aquel que la haya visitado estoy segura de que coincidirá conmigo; Lisboa es una ciudad con encanto propio que no necesita mucho tiempo para ser vista, pero sí para ser disfrutada. Es por ello que una visita relámpago no sea suficiente para descubrir sus rincones, aunque en este artículo intentaremos condensar lo más importante.

Nuestra ruta comienza de buena mañana, cuando el sol traspasa los edificios que rodean la Plaça do Rossio. Esta plaza se puede seguir considerando el centro neurálgico de la ciudad, puesto que desde ella que se ramifican amplias calles repletas de restaurantes y tiendas donde los turistas se apelotonan delante de los carteles de los bares, que aseguran ofrecer el mejor Bacalhau à Brás de toda la ciudad. Pero no caigamos en el error, lo cierto es que desde que nos alejemos de ellas encontraremos precios más competitivos y restaurantes más auténticos. Entre las joyas que encontraremos en la Plaça del Rossio hay que destacar la imponente estación ferroviaria, desde donde parten los trenes hacia Sintra, sus fuentes y la estatua de Pedro IV.

Nuestro recorrido continua bajando la Rua da Plata hasta llegar a la Praça do Comercio y sus impresionantes vistas del río y del otro lado de Lisboa. Si vas a pasar varios días en la ciudad, te recomiendo que le des una oportunidad a “la otra orilla” del río, de barrios pesqueros y casas humildes. No te arrepentirás de probar algunos de sus arroces con pescado fresco, ni tampoco de bañarte en sus playas, a escasos diez minutos en tranvía desde el puerto. Si te ha picado la curiosidad, solo tienes que dirigirte al oeste desde la Praça do Comercio hasta llegar a la estación de Cais do Sodré.

Antes de recorrer las empinadas calles de Chiado, te recomiendo que des una vuelta por las calles bajas del mismo; conocidas como la zona de las Docas. Debajo del Puente del 25 de abril se encuentra una larga calle de terrazas que por la noche se reciclan en pubs y discotecas. Es aquí donde descubrí un lugar un tanto curioso y que merece una visita; el Sentidos Cabaret. Se trata de un antiguo bar de striptease cuyas esbeltas escaleras parece ser que llevaban a habitaciones de mujeres de compañía. El lugar, hoy en día reformado en un bar, sigue conservando la atmósfera un tanto estrafalaria de esos días. No te dejes engañar por su entrada lúgubre y llena de graffitis – muy buenos, por cierto – y llega hasta la tercera planta. Posiblemente no hayas visto nada igual.

Sentidos Cabaret Lisboa
Sentidos Cabaret Lisboa

Llegamos por fin al centro de Chiado, conocido por albergar grandes calles repletas de tiendas, pero también por poseer pequeños rincones con encanto, como el café Art Decó Brasileira, uno de los más antiguos de Lisboa. En su entrada encontrarás la famosa estatua de un Fernando Pessoa sentado, disfrutando de uno de los famosos cafés del local. Si eres perezoso, siempre podrás coger el Elevador de Santa Justa para llegar a esta zona, aunque tendrás que pagar cerca de dos euros por ello.

barrio de Chiado Lisboa
Chiado

Hacemos un stop para comer antes de seguir recorriendo las calles del Bairro Alto. Nosotros comimos en Casa da India, porque al preguntar en el hostel nos dijeron que era un sitio muy tradicional, barato, céntrico y frecuentado por gente local. Lo cierto es que es un bar bastante destartalado, de típicos manteles de papel blanco, bandejas de platón y camareros de pantalón de pinzas negro y camisa blanca; para sentirse como en casa. Se encuentra en la Rua do Loreto, pasando la Plaça de Luís do Camões – que, por cierto, es un rincón que merece también una visita.

Tras un buen almuerzo nuestro cuerpo se merece un descanso. Mi recomendación es que huyas de las calles donde hay un hervidero masivo de turistas y te adentres por aquellas que conducen hasta el mirador de Santa Catarina, uno de mis rincones favoritos de la ciudad. Vayas cuando vayas – siempre y cuando el sol brille un poco – encontrarás a gente relajada tirada en el césped. Si tienes suerte, encontrarás algunos músicos o incluso grupos de malabaristas haciendo un pequeño espectáculo. Siempre animado, el mirador de Santa Catarina también es el lugar ideal para tomar unas fotos cuando la tarde comienza a caer.

mirador de santa catarina Lisboa
Mirador de Santa Catarina

Tras esta parada estratégica, nos alejaremos de Chiado para entrar en el Bairro Alto. Zona conocida por su ambiente nocturno, permanece casi desértica durante el día. En él, encontraremos el Centro Cultural Carpe Diem - Rua de O Século, 79 - un curioso casón semi-restaurado y de entrada gratuita que acoge charlas y exposiciones de artistas locales. Una joya en medio del barrio con una bonita terraza interior con una fuente y pavos reales incluidos.

centro cultural carpe diem lisboa
En el Centro Cultural Carpe Diem

Volveremos al Bairro Alto al caer la noche, pero las tardes en Lisboa son largas y no debemos dejar pasar la oportunidad de ver La Sé – la catedral lisboeta – o de pasear por Alfama, un barrio de pescadores que, tal y como indiqué al comenzar el artículo, parece perdido en el tiempo. Sus calles estrechas mantienen el encanto de antaño, con coladas colgando de las ventanas, niños jugando a la pelota en las calles y la ausencia de coches. Por otro lado, Alfama acoge la mayoría de restaurantes con fado en directo, aunque lamentablemente bastante turísticos.

Volvemos a subir por calles empinadas –Lisboa es todo cuestas, no podrás escapar de ellas– hasta llegar a la calle Costa do Castelo, número 1. ¿Y por qué vale la pena venir hasta aquí? Pues para encontrar uno de los sitios más pintorescos de Lisboa, El Chapito. Escuela de payasos, ilusionistas y malabaristas, se ha convertido en una terraza y restaurante de referencia en la ciudad por sus impresionantes vistas, su música en directo y su ambiente disperso. También encontrarás varios puestos de productos bio y bisutería. Nosotros nos decantamos por probar los “chupitos del licor de amor” que vienen en curiosos vasos de chocolate comestible o en cáscaras de maracuyá.

el chapito lisboa
El Chapito

Nuestra breve pero intensa jornada en Lisboa concluirá, como no, en el Bairro Alto, concretamente en la Plaça do Naciones, donde disfrutarás de unas impresionantes vistas del Castelo de São Jorge. Si te gusta la música en directo – una de mis pasiones – te recomiendo que comiences la noche en el local de música en directo que se encuentra justo debajo del Hostel Alface – Rua do Norte, 96-. Rock, blues y muy buen ambiente acompañados de un rico mojito.

Ciertamente, uno de los principales encantos del Bairro Alto consiste en vagabundear por sus calles, perderse y encontrar diferentes bares y ambientes. Lo normal es que te pongan una cerveza – siempre Super Bock o Sagrés – en vaso de plástico. No pongas cara de extrañado, pues es frecuente que la gente se siente fuera de los locales, en las calles aledañas disfrutando de la brisa y de las nuevas amistades. De hecho, el Bairro Alto es el mejor sitio para conocer gente nueva y, quien sabe, tal vez tras una noche entre sus calles decidas quedarte unos días más.

Lisboa y el río tajo
Lisboa y el  río Tajo

La autora

Laura es una periodista de origen canario. Tras terminar sus estudios en Madrid y vivir durante unos meses en Bélgica, se encuentra viajando por Holanda y no ve aún el momento de volver a las islas. Le gusta la fotografía, la buena comida, la música en vivo y es especialista en perderse por las calles de cualquier ciudad - su mala orientación da fe de ello - encontrando rincones asombrosos. Se define como una utópica amante de las distopías, aunque no viajaría a ninguna de ellas.

martes, 20 de enero de 2015

Tren Maglev Shanghai: volando gracias a la levitación magnética

Llegué al Aeropuerto Internacional de Shanghai Pudong procedente de un vuelo de Xian. Se acercaba la última etapa de mi viaje a China. Las fuerzas ya flaqueaban un poquito, como pudo comprobar la gente que me vio pegarme una culada contra el suelo cuando quise echarme la mochila a la espalda, justo después de recogerla de la cinta de equipajes. En aquel momento quise que me tragara la tierra, al igual que lo deseé días después en el autobús para ir de Suzhou a Tongli.

tren maglev shanghai
Tren de levitación magnética Maglev Shanghai

Para ir del aeropuerto de Shanghai Pudong a la ciudad de Shanghai se puede tomar el metro, el taxi o uno de los trenes más rápidos del mundo, el Maglev Shanghai, un tren de alta velocidad mediante levitación magnética, es decir, un tren que no va por raíles, se desplaza “volando” gracias a tremendos campos magnéticos.
Tickets tren maglev shanghai
Ventanilla para comprar los tickets del Maglev Shanghai en el Aeropuerto de Pudong
Desde que supe de su existencia, quería probar esta experiencia. Quería darme el capricho. No todos los días se puede tomar un tren y “levitar” con él. Viajar en el tren Maglev es caro (50 yuanes, unos 6,50 euros), teniendo en cuenta que el trayecto en metro cuesta unos 6 yuanes (no llega a 80 céntimos de euro). Además, la duración del trayecto del Maglev es de tan sólo 7 minutos y medio. Así que el viaje se pasa volando. Me paro a pensar y me quedo con la boca abierta al pensar que hace los 30 km que separan el Aeropuerto de Pudong de Shanghai en solo este tiempo. (Inciso dirigido a mis amigos de toda la vida y familiares para que se hagan una idea de las velocidades y el tiempo de este trenecito: imaginad hacer el trayecto de Villacarrillo, nuestro pueblo, a Úbeda en tan sólo ¡7 minutos y medio! ¡Es de locos!). 
velocidad tren levitacion magnetica shanghai
Velocidad del tren Maglev Shanghai
La velocidad máxima que alcanza es de 431 km/h (la del tren de Alta Velocidad Española, el AVE, es de 300km/h). Esta velocidad la adquiere aproximadamente a unos 3 minutos y medio de haber comenzado a andar. Luego la velocidad va descendiendo. En total, la velocidad media del viaje es de unos 240 km/h. No está nada mal, ¿verdad?


El autor

José Luis es un andaluz afincado en Barcelona desde hace ya un tiempo. Su pasión es descubrir nuevas culturas, viajar y escribir. Por ello realizó estudios de traducción e interpretación, una forma bastante acertada de aunar estas tres aficiones. Se define como una persona inquieta y curiosa, adicto a los viajes y al chocolate y amante del deporte, sobre todo el tenis. Prefiere los lugares tranquilos y solitarios y los rincones por descubrir.

martes, 30 de septiembre de 2014

Los Colosos de Memnón y el llanto de la Aurora


Nuestro barco estaba atracado en Luxor, sobre las aguas del río Nilo. El sol empezaba a calentar, a pesar de que la mañana no había hecho más que comenzar. Ese día teníamos previsto visitar los templos del Valle de los Reyes, donde se encuentran las tumbas de la mayoría de faraones del Imperio Nuevo. Así que, tras poner en práctica mis dotes de regateo con un taxista, nos pusimos rumbo al oeste de Luxor, a la orilla occidental del Nilo. 


Unos minutos después de salir, pedimos al taxista que nos parara un momento para ver los famosos Colosos de Memnón. A primera vista, no sorprenden tanto como algunas de las impresionantes construcciones que habíamos visto previamente, pero cuando me coloqué frente a ellos e intenté imaginar lo que allí había hacía más de 3000 años, la presencia de los colosos comenzó a hacerse más grande.

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Colosos de Memnón
Frente a mí, tenía dos gigantescas estatuas de piedra (cuarcita) cuya misión original era la de presidir la primera entrada de los tres pilonos levantados del que fue, en su día, el mayor templo funerario del área tebana: el templo de Amenhotep III (o Amenofis III, como era llamado por los griegos), de unos 700 metros de largo, compuesto de tres patios, una sala hipóstila, un peristilo y un santuario. Hoy en día, de este colosal templo, que era más grande incluso que el Templo de Karnak, no queda apenas nada. La razón, un intenso terremoto que lo arrasó en el año 27 d. C., que destruyó las grandes figuras del templo, rompiéndolas en cientos de pedazos y dejándolas sumergidas en una mezcla de agua y barro. Pero en este cataclismo hubo dos supervivientes: los Colosos de Memnón, que representan al faraón Amenhotep III. 

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Sobrevivieron al seísmo y desde entonces uno de ellos, el del lado derecho, "comenzó a llorar" cada amanecer, según los lugareños de aquellos tiempos. Este pequeño detalle hizo que se generara una leyenda en torno a la estatua. Decían que este coloso parlante era Memnón, mítico guerrero hijo de la Aurora, abatido por Aquiles, que cada mañana saludaba a su madre al alba, cuando la veía aparecer por el horizonte. Pero el Coloso Memnón dejó de emitir estos llantos con motivo de la restauración que fue ordenada en el siglo III por Septimio Severo. 

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La explicación racional de sus gemidos era una grieta que se abrió en la estatua desde la parte alta de la espalda hasta la cintura. Una grieta que, al ser calentada por los primeros rayos de sol al amanecer, provocaba el "saludo" o el llanto a su madre todos los días.

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 Finalmente, después de contemplar a estos dos gigantes solitarios, enfilamos de nuevo hacia el taxi que nos llevaría al Valle de los Reyes.

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Bajo relieve de uno de los Colosos de Memnón


El autor

José Luis es un andaluz afincado en Barcelona desde hace ya un tiempo. Su pasión es descubrir nuevas culturas, viajar y escribir. Por ello realizó estudios de traducción e interpretación, una forma bastante acertada de aunar estas tres aficiones. Se define como una persona inquieta y curiosa, adicto a los viajes y al chocolate y amante del deporte, sobre todo el tenis. Prefiere los lugares tranquilos y solitarios y los rincones por descubrir.

domingo, 20 de julio de 2014

Botiquín de viaje para África, vacunas y otros consejos sanitarios

A la hora de preparar un viaje, la salud es algo que hay que tener muy en cuenta. En general, se presta bastante atención al tipo de ropa que se va a llevar, al calzado, a la cámara de fotos, si llevas o no chubasquero... Pero a veces, el tema sanitario puede quedar un poco en segundo plano.

En mi caso, cada vez que viajo intento seguir una serie de recomendaciones sanitarias para viajeros internacionales y contratar un seguro de viaje (nunca se sabe qué va a pasar, y, como decía mi abuela, "donde va el cuerpo, va el peligro"). Así que, como era de esperar, puse especial atención al tema de la salud durante la preparación de mi viaje a Burkina Faso, mi primera aventura en el África negra.

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Fui a un Centro de Vacunación de Sanidad Exterior, concretamente al de Barcelona, para informarme de qué vacunas necesitaba ponerme para viajar a África y de otras cuestiones médicas.

Para viajar a Burkina Faso tuve que ponerme obligatoriamente la vacuna de la fiebre amarilla, pues es un requisito indispensable para la entrada al país. De hecho, en cuanto bajé del avión y entré en la terminal del Aeropuerto Internacional de Ouagadougou, ya estaba esperándome un control para revisar mi cartilla de vacunación internacional, que me dieron tras pegarme el pequeño pinchazo al inocularme el virus en Barcelona, un mes antes aproximadamente de mi llegada a Burkina.

Durante la entrevista con la médica que me atendió, también quedamos en que me pondría la vacuna antimeningocócica tetravalente (en palabras entendibles, la vacuna para prevenir la meningitis de los grupos A, C, Y y W135), si bien no era la temporada alta de riesgo.

También me planteó la posibilidad de tomar una vacuna oral frente la fiebre tifoidea (tres pastillas en total, tomadas una cada dos días, unos 10-15 días antes del comienzo del viaje). Se trata de una vacuna que no es 100% efectiva y cubre al 50%-80% aproximadamente de los vacunados. Yo no me vacuné.

Las vacunas de la hepatitis A y B también hay que ponérselas. En mi caso, ya las tenía. La primera me la pusieron cuando era pequeño y la segunda, antes de viajar a Guatemala.

 También me recomendó hacer la profilaxis contra la malaria, teniendo en cuenta que Burkina Faso es una zona con alto riesgo de paludismo, más aún en la estación lluviosa, cuando los mosquitos proliferan por doquier. Así que hice caso a la médica y comencé el tratamiento de Malarone: una pastilla diaria que tuve que tomar 2 días antes de llegar a la zona de riesgo, durante toda mi estancia y 7 días después de salir de la zona de riesgo. Se recomienda tomar la pastilla a la misma hora y con comida (preferiblemente con alimentos grasos).

Como todo medicamento, el malarone tiene efectos secundarios y reacciones adversas, si bien en mi caso, no padecí ninguno.

Y una vez estaba vacunado para viajar a Burkina Faso, me puse a contratar el seguro de viaje. Para este viaje a África, lo hice con Iati SegurosAfortunadamente, no lo tuve que utilizar. No obstante, saber que dispones de un buen seguro de viaje y que en caso de emergencia estás cubierto es algo que te tranquiliza mucho durante la aventura.

Por último, me dispuse a preparar el botiquín de viaje para África, de manera muy concienzuda, pues iba a ir a zonas rurales bastante apartadas. En mi botiquín para ir a Burkina Faso llevé:

- Analgésicos y antitérmicos, como paracetamol o ácido acetil-salicílico.
- Antiinflamatorios, como ibuprofeno.
- Antibióticos: amoxicilina.
- Antidiarreicos: Loperamida (Fortasec o Imodium). Fermentos lácticos vivos (probióticos) y sobres de suero.
- Antifúngicos para las infecciones por hongos, como Miconazol (crema de Canestén, por ejemplo).
- Antisépticos o desinfectantes, como Betadine.
- Protector solar de factor +50 (es que soy muy muy blanquito...)
- Repelente de insectos (por ejemplo, Relec ExtraFuerte, importante que contenga 40% DEET), que fue mi perfume durante todo el viaje.
- Gasas, tiritas y termómetro.

Y una vez preparado por dentro y por fuera, y respaldado por el seguro de viaje de IATI, llegó el día en que pisé Burkina Faso por primera vez, comenzando así una de las experiencias más bonitas, intensas y duras que he tenido hasta ahora, y que iré contando poco a poco próximamente.

El autor

José Luis es un andaluz afincado en Barcelona desde hace ya un tiempo. Su pasión es descubrir nuevas culturas, viajar y escribir. Por ello realizó estudios de traducción e interpretación, una forma bastante acertada de aunar estas tres aficiones. Se define como una persona inquieta y curiosa, adicto a los viajes y al chocolate y amante del deporte, sobre todo el tenis. Prefiere los lugares tranquilos y solitarios y los rincones por descubrir.

martes, 25 de marzo de 2014

Barcelona, capital mundial del piano

Barcelona es una vez más desde el 22 de marzo al 3 de abril la capital mundial del piano, con motivo de la celebración de 60º Concurso Internacional de Música Maria Canals, el más antiguo de España de su tipo y de los primeros del mundo en ser aceptado por la Federación Mundial de Concursos Internacionales de Música en 1958.

Concurso Internacional de Música Maria Canals Barcelona

Y gracias a este evento, todos los que pasamos este sábado pasado por el céntrico Passseig de Gràcia de Barcelona, nos topamos con la agradable sorpresa de encontrarnos con varios pianos de cola repartidos en diferentes puntos de la calle. Era el momento de Pianos al carrer (pianos en la calle).

Concurso Internacional de Música Maria Canals Barcelona

En concreto eran diez instrumentos que provocaban a los transeúntes con un lema claro y directo: Seu. Sóc a les teves mans (Siéntate. Estoy a tus manos). 

Concurso Internacional de Música Maria Canals Barcelona


Concurso Internacional de Música Maria Canals Barcelona

Y muchos le hicieron caso: niños, que con una maestría pasmosa se atrevían con piezas de Vivaldi o Chopin; jóvenes que dejaban boquiabiertos a los que allí se congregaban; personas mayores que tocaban el piano, acariciándolo con dulzura como si fuera un bebé; maestros y alumnos, tocando a cuatro manos; amigos, que, además de tocar el piano, también mostraban su talento bailando o cantando... 

Concurso Internacional de Música Maria Canals Barcelona

En definitiva una fiesta a la música, al buen gusto, al arte por el sonido del piano que desde las 10 de la mañana hasta las 8 de la tarde estuvo sonando en Passeig de Gràcia, convirtiéndolo en una sala de conciertos improvisada al aire libre, ante la admiración, sorpresa y buena acogida que tuvo por todos los que allí pasaban, desde turistas a la gente local.

Concurso Internacional de Música Maria Canals Barcelona

Esta iniciativa, junto con otras que pretenden promover la divulgación y la práctica de la música mediante la participación ciudadana, da el pistoletazo de salida al concurso oficial que ha arrancado este sábado 22 de marzo y que congregará hasta el día 3 de abril a 88 participantes de 22 nacionalidades distintas.

Concurso Internacional de Música Maria Canals Barcelona



                 

                 

                


El autor

José Luis es un andaluz afincado en Barcelona desde hace ya un tiempo. Su pasión es descubrir nuevas culturas, viajar y escribir. Por ello realizó estudios de traducción e interpretación, una forma bastante acertada de aunar estas tres aficiones. Se define como una persona inquieta y curiosa, adicto a los viajes y al chocolate y amante del deporte, sobre todo el tenis. Prefiere los lugares tranquilos y solitarios y los rincones por descubrir.

domingo, 9 de marzo de 2014

Rascacielos de España: Torre Iberdrola en Bilbao

La Torre Iberdrola es el sexto edificio más alto de España, por lo que no es de extrañar que a mi llegada a Bilbao con el autobús del aeropuerto fuera una de las primeras cosas en que me fijé de la ciudad.

torre iberdrola bilbao
Torre Iberdrola de Bilbao

Llegué en un día gris de febrero. Las gotas empezaban a caer y yo, mochila al hombro, no pude frenar el impulso de acercarme más a esa torre para admirarla y fotografiarla. El cielo, de tonalidades oscuras, se reflejaba en el edificio, dándole un cierto carácter frío pero refinado a la vez.

El cielo se iba poniendo cada vez más negro, pero yo aguantaba tranquilamente tomando fotos, hasta que... cayó el gran chaparrón y me tuve que refugiar en una cafetería donde aproveché para desayunar y leer sobre la Torre Iberdrola.

torre iberdrola bilbao
Torre Iberdrola Bilbao

La Torre Iberdrola fue diseñada por el arquitecto argentino César Pelli, entre cuyas obras destacan las famosas Torres Petronas de Kuala Lumpur, en Malasia; o la Torre de Cristal, en Madrid.

La Torre Iberdrola mide 165 metros de altura, lo que la convierten en el edificio más alto de Euskadi y la sitúan en el puesto 43º en la lista de los edificios más altos de la Unión Europea. Su construcción se inició en 2007 y se terminó 4 años después, en 2011, si bien no se inauguró hasta 2012. Consta de 41 plantas, dispone de 22 ascensores (los más veloces del País Vasco), 5500 ventanas exteriores y un helipuerto usado sólo para vuelos sanitarios o de emergencia.

torre iberdrola bilbao
Torre Iberdrola Bilbao

En la actualidad alberga las oficinas de la empresa eléctrica Iberdrola y se ha convertido en uno de los referentes del skyline de Bilbao.

Se ubica muy cerca del Museo Guggenheim de Bilbao, en la Plaza de Euskadi, en el distrito de Abando.

torre iberdrola bilbao artxanda
Torre Iberdrola desde el mirador de Artxanda


             


El autor

José Luis es un andaluz afincado en Barcelona desde hace ya un tiempo. Su pasión es descubrir nuevas culturas, viajar y escribir. Por ello realizó estudios de traducción e interpretación, una forma bastante acertada de aunar estas tres aficiones. Se define como una persona inquieta y curiosa, adicto a los viajes y al chocolate y amante del deporte, sobre todo el tenis. Prefiere los lugares tranquilos y solitarios y los rincones por descubrir.