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jueves, 7 de junio de 2012

Gdansk, una de las ciudades más bonitas de Polonia

Gdansk es la ciudad donde la selección española de fútbol jugó los partidos de la fase de grupos de la Eurocopa de 2012. Durante aquellos días, esta ciudad polaca estuvo en boca de los presentadores de la sección deportiva de los telediarios y en las páginas de deportes de los periódicos. Al haber escuchado tantas veces esta ciudad he recordado mi visita a Gdansk el año pasado, cuando no había rastro alguno de Eurocopa en la ciudad, salvo en el aeropuerto de Gdansk, donde había algunos posters que anunciaban el evento deportivo que se celebraría el año próximo.


Gdansk es la capital de la región de Pomerania y la mayor ciudad portuaria de Polonia. Se encuentra en el golfo de Gdansk, en el mar Báltico, y durante la Edad Media formaba parte de la Liga Hanseática. Durante la Segunda Guerra Mundial la ciudad fue destruida casi en su totalidad. No obstante, decidieron reconstruirla y levantarla de nuevo. El resultado es una ciudad muy colorida con una animada vida cultural. Hay numerosos bares y terrazas en la calle donde sentarse para beber una buena cerveza o tomar unos buenos pierogi, una especie de "ravioli" que forman parte de los platos más típicos de la gastronomía polaca.

Pierogi, plato típico de la gastronomía de Polonia


¿Qué ver en Gdansk?

En general, Gdansk fue una ciudad que me sorprendió muy gratamente. Dada su relación histórica y comercial con los Países Bajos,  posee una arquitectura característica que recuerda sin lugar a dudas a la que podemos encontrar en Ámsterdam. Las estrechas y altas fachadas de las casas se alinean como en la capital holandesa, pero los edificios en Gdansk son mucho más coloridos y pintorescos, lo que llama la atención de los turistas, sobre todo en el paseo del Mercado Largo (Dlugi Targ), donde se halla también la famosa Fuente de Neptuno.


Gdansk cuenta también con tres edificios de récord. El primero de ellos es la iglesia de Santa María de Gdansk. Al verla te das cuenta de sus grandes proporciones, y es que se trata del templo construido en ladrillo más grande de Europa
Una de sus torres alberga un mirador desde el que se tiene una panorámica de la ciudad a 77 metros de altura. Para subir hasta el punto más alto hay que salvar 400 escalones. Parece mucho, pero una vez que vas subiendo no es para tanto. Si mal no recuerdo, al principio las escaleras eran bastante angostas, por lo que la sensación de claustrofobia era grande. No obstante, conforme se va ascendiendo, empieza a haber más espacio.

Capilla Real de Gdansk en primer término. Detrás, parte de la basílica de Santa María
El otro edificio de récord es el Gran Molino de Gdansk, un colosal edificio medieval que en su día fue el edificio industrial más grande de Europa. Su construcción sobre el canal Radunia data de la segunda mitad del siglo XIV. En su día servía de molino de harina, granero y panadería. Actualmente, alberga algunas tiendas. En su interior se pueden apreciar también algunos restos originales del edificio.

Gran Molino de Gdansk
El tercer edificio de récord es quizá el emblema de la ciudad: la Grúa de Gdansk, situada a orillas del río Motlawa, la grúa más grande de los puertos medievales de Europa. En su día servía para descargar mercancías y colocar los mástiles en los barcos. En la actualidad se usa para exhibir algunas colecciones del Museo Marítimo Central de Gdansk.

Grúa de Gdansk junto al río Motlawa
En mi vista a esta ciudad, también tuve la oportunidad de pasear por la calle Mariacka. Se trata de una callecita con mucho encanto, corta, estrecha y con bastantes turistas, a no ser que se vaya a primera o última hora de la tarde, que va de la iglesia de Santa María hasta el río Motlawa. En ella hay muchos puestos y tiendas para comprar recuerdos, desde imanes hasta ámbar, pasando por los deliciosos Pierniki Torunskie, unos dulces típicos de la ciudad de Torun, ubicada a unos 175 km al sur de Gdansk y a la que se puede llegar en tren.

Calle Mariacka de Gdansk

El autor

José Luis es un andaluz afincado en Barcelona desde hace ya un tiempo. Su pasión es descubrir nuevas culturas, viajar y escribir. Por ello realizó estudios de traducción e interpretación, una forma bastante acertada de aunar estas tres aficiones. Se define como una persona inquieta y curiosa, adicto a los viajes y al chocolate y amante del deporte, sobre todo el tenis. Prefiere los lugares tranquilos y solitarios y los rincones por descubrir.

6 comentarios:

Pues tiene muy buena pinta esta ciudad... La iglesia de ladrillo (que comentas es el mayor templo de este tipo de Europa) parece realmente impresionante pero las casitas de colores también muy bonitas. Habrá que apuntarlo en la lista de lugares a visitar! :)

Sonia, Gdansk bien merece una visita. Es muy agradable pasear por ella, sobre todo ahora con el buen tiempo. El hecho de que las casitas estén pintadas de colores le da un aire de cuento a la ciudad, lo que la hace más especial todavía.

Nunca he visitado Polonia y definitivamente entran ganas al leer tu post, que colores!

Ricardo, los colores son muy llamativos. Hay muchas calles con casitas pintadas de diferentes colores que le dan a la ciudad un aire muy especial. Si puedes escaparte, hazlo y nos cuentas!

Una ciudad realmente interesante. Polonia está dentro de mis destinos. Quizas pronto vaya a visitar algo de este hermoso país.

Muy buenas fotos, felicidades.

Un abrazo.

Antonio, muchas gracias! Si vas a Polonia, intenta pasarte por Gdansk. Yo sólo he estado en esta región y ya tengo como objetivo visitar Varsovia y Cracovia. Ojalá pueda hacerlo pronto.
Un saludo!

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