Síguenos en Facebook

martes, 20 de diciembre de 2011

El Templo de los Lamas de Pekín o Templo de Yonghe

El Templo de los Lamas de Beijing, conocido también como Templo de Yonghe o Yonghegong, es el templo budista tibetano más importante fuera del Tíbet. Está situado en el noreste de Pekín, en el distrito de Dongcheng. Ir al Templo de los Lamas en metro es fácil: puedes tomar las líneas 2 o 5 de metro y parar en la estación Yonghegong (Lama Temple, en inglés).


El templo fue en un primer momento residencia imperial, pero con el paso del tiempo pasó a ser lugar de culto y residencia para monjes budistas tibetanos. Se compone de varios pabellones, separados por patios, donde se combinan elementos tibetanos y chinos. Dentro de estos pabellones se erigen varias imágenes de Buda. En el último pabellón, el llamado Salón de las Diez Mil Felicidades, se encuentra una estatua de Buda Maitreya de 18 metros de altura tallada en madera de sándalo, la más grande del mundo de este tipo.


Este templo budista es, en mi opinión, uno de los lugares con más encanto de la capital china. Durante los días que estuve en Pekín, tuve la sensación de que la ciudad vivía a un ritmo frenético. Es una ciudad repleta de gente, enorme, gigantesca, donde el mero hecho de comprar un billete de tren es en sí una auténtica aventura.


Así, visitar el Templo de los Lamas fue una de las mejores experiencias de mi viaje a China. Tras el ajetreo y el descontrol de la noche anterior, cuando se celebró el festival de las linternas y todo estaba lleno de gente y el ruido era ensordecedor por los innumerables cohetes, petardos y fuegos artificiales que lanzaban, llegó la paz y la tranquilidad al día siguiente, en una mañana soleada en la que decidimos visitar este templo budista.



Nada más entrar, te das cuenta de que allí el ritmo se ralentiza. Sigue habiendo mucha gente, es cierto, pero se puede disfrutar del silencio paseando por todo el recinto y viendo los diferentes pabellones de los que se compone. El humo del incienso y su olor te envuelven y hacen que se cree una atmósfera especial que nada tiene que ver con la visita a otras atracciones turísticas de la ciudad.




El autor

José Luis es un andaluz afincado en Barcelona desde hace ya un tiempo. Su pasión es descubrir nuevas culturas, viajar y escribir. Por ello realizó estudios de traducción e interpretación, una forma bastante acertada de aunar estas tres aficiones. Se define como una persona inquieta y curiosa, adicto a los viajes y al chocolate y amante del deporte, sobre todo el tenis. Prefiere los lugares tranquilos y solitarios y los rincones por descubrir.

3 comentarios:

Me encantan las estatuas, figuras y demás de Asia, y los coloridos son espectaculares.
Te transportan a otra dimensión (por lo menos a mí).
Saludos y Feliz Navidad

Muchísimas gracias por el artículo!!Lo visitaremos sin lugar a duda!

Ok, Esther! Espero que no te defraude su visita! A ver si nos cuentas a tu vuelta qué tal fue!
Saludos!

Publicar un comentario en la entrada