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jueves, 10 de marzo de 2016

Viajando a La Palma con el paladar

Quizá leas el título del post y pienses que, como soy andaluz, soy un exagerado, pero no es así... La gente que me conoce sabe que desde siempre he tenido una especial atracción por el mundo sensorial, por ese universo de sensaciones que nos transportan a lejanos lugares sin movernos de donde estamos. Y también desde siempre he mantenido una teoría: para inventar la tan ansiada máquina de la teletransportación, que en tantas ocasiones hemos querido usar, van a tener que utilizar un estímulo muy concreto, un sabor o un olor, por ejemplo. Ahí está el secreto, señores inventores. Ahí está la clave para poder teletransportarse de un sitio a otro. ¿No me creéis? Cuántas veces habéis viajado atrás en el tiempo al oler algo de vuestra infancia? ¿Cuántas veces os habéis quedado paralizados al saborear ese guiso que tanto se parece al que hacía vuestra abuela? ¿Verdad que se puede viajar con las sensaciones?

Showcooking La Palma con sabor
Showcooking #LaPalmaconSabor
A mí me llevaron el otro día de viaje a La Palma, ¡pero estaba en Barcelona! ¿Cómo lo hicieron? Estimulando mis papilas gustativas, las que yo os voy a intentar estimular a través de mis palabras y de las imágenes.
Bien, hace un par de semanas asistí al showcooking #LaPalmaConSabor en la Cookiteca del Poble Espanyol de Barcelona y fue allí donde pude conectar con La Palma o la Isla Bonita, como se la conoce. Ahora seguramente algunos se estarán preguntando qué es eso de un showcooking. Pues, resumido con pocas palabras, es una especie de Masterchef, pero con profesionales, donde preparan los platos delante de ti e incluso te animan a colaborar.

Nosotros tuvimos la suerte de contar con unos increíbles maestros de ceremonias: Mónica y Juan Carlos, que se convirtieron en la base, en la esencia de la experiencia, en definitiva, fueron como la levadura madre que se usa para hacer el pan, el ingrediente principal, pues sin ellos probablemente todo hubiera quedado muy insípido. Estos chefs palmeros no solo cocinaban, sino que también cantaban, brindadan, reían, se emocionaban, nos transmitían lo que hacían, la pasión que sentían.

la palma con sabor
Chefs de #LaPalmaconSabor
Después del recibimiento, regado con una cerveza de La Palma, la cerveza Gara, nos remangamos y nos pusimos manos a la obra, en este caso, manos al mortero, porque de entrada teníamos: milhojas de ñame y queso de cabra, con miel, mojo verde de cilantro y sal de Fuencaliente (ya veréis que los nombres de los platos son bastante largos (longitud directamente proporcional a su sabor).

milhojas showcooking la palma
El famoso milhojas
El ñame es una especie de tubérculo de color amarronado, con toques ligeramente ahumados que contrastan con el sabor típico del queso de cabra. Pero si a esto le ponemos el dulzor de la miel y el frescor del cilantro, la sensación en el paladar es bastante intensa. Intensidad que se amplifica por los toques de sal que lleva. Menuda fiesta para el paladar.

Algunos de mis compañeros salieron con agujetas de tanto darle a la maza del mortero para preparar el mojo de cilantro, tal es el caso de Virginia, de 365 sábados viajando, y de Xipo, de En el mundo perdido.
Una vez preparado el mojo, cada uno se emplató su plato (qué expresión más sonora). He de decir que mi milhojas causó sensación, ya que quedó muy fotogénico por la onda que formaba la ultima rodaja de queso que le pusimos. Tengo que confesar que esta onda creativa fue fruto de la casualidad, ni Marga (de L'Hora del Tàper), que me ayudó a emplatar, ni yo pensamos que quedaría así de bien.
Después de este aperitivo, vino uno de los platos principales. Para mí el mejor de todos. Coged aire porque aquí viene el nombre: Patudo (atún) en salmuera a la plancha con puré de boniato con mojo de tomate, romesco y sal de Fuencaliente.
En mi opinión, el plato estrella, no solo por su sabor, también por su textura.

Atún de La Palma


El atún, bien sellado, parece deshacerse en la boca, a la vez que sientes el gusto salado atenuado por el "dulzor"del puré de boniato, regado por el mojo rojo. En realidad, fue una delicia para los sentidos...

Tras el momento "patudo", se acercaba el segundo plato: cabrito hervido con mojo rojo, papa negra y gofio. Aquí me lucí. Por dos motivos.

El primero porque me puse a amasar gofio. No se me dio nada mal, de hecho creo que por mis venas, aparte de sangre andaluza, debe haber algún hematíe canario de alguno de mis antepasados.
Por cierto, el gofio es una mezcla de harina de cereales tostados mezclada con miel, agua y una pizca de sal. Se amasa hasta que tome consistencia y pueda cortarse y moldearse. La verdad es que me gustó mucho amasarlo. En aquel momento, al hacer la mezcla y tocarla, viaje por unos instantes a mi infancia, cuando con mi abuela amasaba una pasta de harina y agua para hacer "calandrajos", una comida típica de mi tierra, Jaén. No sólo el gusto y el olfato te hacen teletransportarte, también el tacto.
Amasando gofio
Concentrado mientras amaso el gofio
Mi momento estelar llegó, no obstante, con un error épico, y es que llamé "patata" a las "papas". Menudas ojeadas-láser me echaron, (en plan broma). Así que, ya sabéis, en Canarias la palabra "patata" está vetada, jeje.
Una vez preparado y emplatado todo, era la hora de degustarlo. De este plato destacaría la suavidad del cordero en contraste con la textura del gofio, un poco más rugoso al paladar. El sabor de este, algo plano, contrasta también con la chispa que le da el mojo rojo y la patata.
Llegados a este punto, tenía un problema de sobreexcitación de las papilas gustativas.
Y tras esto, llegó la hora del postre. Para mí fue una pasada por el proceso de elaboración, realmente difícil y costoso, desde mi punto de vista. Bien podría ser un postre de autor, una delicatessen que mezcla modernas técnicas con los ingredientes y sabores tradicionales de La Palma. 

Postre del Showcooking La Palma Barcelona
Preparando el postre 
Atención, respirad bien, no os vayáis a quedar sin aire. El postre en cuestión, preparado y pensado en exclusiva para el Showcooking #LaPalmaConSabor en Barcelona fue: Canelón de Albillo Criollo relleno de crema de almendra y sopa hortelana.
¿En qué consiste este plato? En un canelón hecho a base de una gelatina de Albillo Criollo, una variedad de uva blanca del norte de la isla de La Palma, relleno de una crema de almendras y regado por una sopa hortelana, que recuerda al sabor del mojito. El sabor en cojunto era extraño para mí, una mezcla peculiar de dulce y salado, con unas texturas increíbles, donde destacaba la "gelatinosidad" del canelón con la rugosidad crujiente de la cookie y la suavidad de la sopa hortelana y la crema.

Canelón de Albillo Criollo relleno de crema de almendra y sopa hortelana
Canelón de Albillo Criollo relleno de almendra y sopa hortelana
En cuanto a sabor, me gustó más el atún, como ya he dicho, pero en cuanto a originalidad y laboriosidad, a este plato no le gane ninguno. Creo que todos nos quedamos muy impresionados.

El punto final a este destello de sabores de La Palma la puso un chupitito de ron y unas buenas fotos de todos los que allí estuvimos: chefs, blogueros de viajes y gastronómicos y la organización.
Con esta experiencia gastronómica se me ha abierto aún más un apetito que ya tenía desde hacía tiempo, el apetito de visitar La Palma personalmente. Conocerla bien, no solo por sus sabores sino también por su luz, sus gentes, sus playas, sus bosques, sus estrellas, su todo. La Palma está para comérsela y espero hacerlo pronto.

Por cierto, la culpa de todo esto, de este apetito voraz, la tiene el Patronato de Turismo de La Palma que, en colaboración con Blog On Brands, y con ayuda de Iberia Express, Vueling y Canary Fly, fueron los que organizaron este showcooking en Barcelona, además de en otras dos ciudades españolas: Bilbao y Madrid.

El autor

José Luis es un andaluz afincado en Barcelona desde hace ya un tiempo. Su pasión es descubrir nuevas culturas, viajar y escribir. Por ello realizó estudios de traducción e interpretación, una forma bastante acertada de aunar estas tres aficiones. Se define como una persona inquieta y curiosa, adicto a los viajes y al chocolate y amante del deporte, sobre todo el tenis. Prefiere los lugares tranquilos y solitarios y los rincones por descubrir.


8 comentarios:

Como siempre buenos consejos para viajar y comer bien! y para todo! Gracias!

que buena pinta tiene todo. Una razon más para viajar.

Gracias! Pues si tiene esa pinta, imaginad el sabor, jeje! El turismo gastronómico es algo que está teniendo mucho tirón en los últimos años.
Un saludo y gracias por vuestros comentarios! ;)

me encatan estas entradas con mezcla de gastronomía y lugares, sin duda te abren el apetito y las ganas de viajar

Realmente estuvo muy bien este viaje gastronómico. Un placer también conocernos.

Hola, Anónimo!

Gracias! Este tipo de entradas suele gustar mucho, en realidad. Lo malo es que es contraproducente leerlas en horas próximas a la hora de comer, jeje! Despiertan el apetito!

Saludos!

Marga de L'Hora del tàper! Un viaje con el paladar de los buenos con compañeros alucinantes!

Un placer también para mí conocerte.

Un saludo!

Me gusta mucho lo que comentas sobre cómo un olor o un sabor nos puede hacer viajar al pasado. Es una sensación que no pasa mucho, pero cuando te pasa te entra un sentimiento de nostalgia y felicidad... :)
Saludos!

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