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martes, 2 de febrero de 2016

Mi casa rural en Camprodón: la Casa Etxalde

No, no es que ahora regente una casa rural en Girona. La idea de dedicarme al turismo rural me seduce, pero por el momento prefiero seguir viajando y conociendo lugares por el mundo. A lo que me refiero con mi casa rural en Camprodón es al hecho de que estos días he estado en el Pirineo de Girona y me he alojado en una masía donde me he sentido como en mi casa por varias razones: he estado rodeado de montañas, me he despertado con la sinfonía de los pajaritos de fondo, he desayunando a lo grande junto a la chimenea y cenado algunos platos que bien podría preparar mi madre (¡esa comida casera que me vuelve loco!). La masía de la que hablo es la Casa Etxalde, ubicada en la vall de Camprodón, a las afueras del pueblecito de Rocabruna, a unos 7 km de Camprodón, entre la Alta Garrotxa y el Ripollès.

Casa Etxalde - Casa Rural en Camprodón
Casa Etxalde - Casa Rural en Camprodón
Lo que más me llamó la atención es su ubicación, entre montañas y con unas vistas espectaculares.

Entrada a la Casa Rural Etxalde, Camprodón
Entrada a la Casa Rural Etxalde, Camprodón
La masía se remonta al siglo pasado, concretamente a 1920, cuando un francés decidió construirse este caserón cerquita de Camprodón, tal y como estaba haciendo la burguesía de Barcelona de la época. Si lo que este señor buscaba era relajarse y estar en contacto con la naturaleza, lo consiguió. Y eso mismo es lo que ahora podemos disfrutar alojándonos en ella. Desconexión total, tan total como que no hay cobertura móvil (aunque sí wifi en las zonas comunes).

Jardín de entrada de la Casa Etxalde, Camprodón
Jardín de entrada de la Casa Etxalde, Camprodón
La casa, que consta de 5 habitaciones y un apartamento, está en una finca de 45 hectáreas, donde hay caballos, conejitos, un pequeño lago con patos y ocas y zonas de prado, castaños, hayas, robles y fresnos. En el jardín de la entrada hay un espacio con mesas y sillas y, un poquito más abajo, una piscina donde será una gozada poder bañarse si hace buen tiempo. En mi caso, no la pude disfrutar... Soy muy friolero y no me atraía darme un chapuzón en pleno enero.

Sala de estar de la casa etxalde, camprodon
Sala de estar de la Casa Etxalde
La zonas comunes están formadas por dos grandes comedores, una sala de estar con sillones y chimenea y la recepción.

Comedor de la casa etxalde camprodon
Uno de los comedores de la Casa Etxalde
Yo me alojé en la habitación "El Cirerer" (el cerezo), ubicada en la primera planta de la torre.

Habitación el cirerer Casa Etxalde
Habitación El Cirerer de la Casa Etxalde
Habitación El Cirerer de la Casa Etxalde
Habitación El Cirerer de la Casa Etxalde
A ella se accede por unas escaleras exteriores. La habitación tenía unas vistas a las montañas impresionantes. ¡Qué gozada despertarse y mirar por la ventana!

Vistas desde la Habitación El Cirerer de la Casa Etxalde
Vistas desde la habitación El Cirerer de la Casa Etxalde
El baño, impecable, estaba dentro de la habitación y tenía ducha con agua caliente, toallas y artículos de aseo, como champú y gel.

Baño de la habitación El Cirerer de la Casa Etxalde
Baño de la habitación El Cirerer de la Casa Etxalde
Una de las cosas que también me sorprendió es que la Casa Etxalde está muy enfocada a viajeros con niños y perros. Es una casa rural ideal para familias y mascotas. Tienen grandes espacios en el exterior para que los perros puedan correr. La única restricción es no dejarlos solos en la habitación. En cuanto a los niños, tienen una zona de columpios y juegos infantiles. 

Jardín de entrada de la Casa Etxalde
Jardín de entrada de la Casa Etxalde
Y a todo esto, hay que sumarle las conversaciones y momentos compartidos con las personas que hacen que esta experiencia rural sea posible: sus propietarios, que son los que realmente dan personalidad a la casa rural. Al frente de ella están Anna y Albert (un matrimonio) y María Teresa, la madre de Anna, que en el año 2004 dejaron el Maresme para embarcarse en esta aventura. Anna y Albert querían establecerse por la zona y cuando vieron esta masía sintieron una especie de flechazo. Decidieron apostar por ella y probar suerte con el turismo rural. Los comienzos no fueron nada fáciles, pues tuvieron que reformarla y rehabilitarla casi por completo, tareas que han ido realizando poco a poco cada año (y que aún continúan haciendo). Posteriormente, María Teresa, por los avatares de la vida, también decidió dejar su casa y su profesión de esteticista e ir a vivir con ellos. No sé cómo sería María Teresa cuidando el cutis de sus clientes en Mataró, pero de lo que sí puedo opinar es de lo mucho que cuida el paladar y el estómago de sus huéspedes. Tuve la suerte de poder probar sus patatas de Olot y su pato confitado. Estaba rico, rico...
Cena en Casa Etxalde
Cena en Casa Etxalde
Además de buena cocinera, es una mujer con mucha chispa, con mucha conversación y desparpajo. Como no le gusta salir en las fotos, la única forma de conocerla es ir la Casa Etxalde y comprobarlo en primera persona. Por su parte, Anna, es una chica eficiente, tranquila, siempre dispuesta a ayudarte en lo que necesitas y aconsejarte sobre los lugares de interés que puedes visitar en la zona, que no son pocos y de los que hablaré en próximos posts: Camprodón, Beget (para mí uno de los pueblos con más encanto de Cataluña), La Roca, Llanars, Ripoll, la estación de esquí de Vallter 2000, el Coll d'Ares, en la frontera con Francia...

Han sido tres días de turismo rural intensivo, como a mí me gusta, y que espero poder repetir en breve.

Puntos fuertes de la Casa Etxalde

- La ubicación espectacular entre montañas
- Adaptada para viajar con niños y mascotas
- Productos de cosecha propia para la elaboración de desayunos y cenas: mermeladas, tomates, membrillo...
- Ideal para hacer senderismo o visitar las zonas naturales de la Alta Garrotxa, Ripollès o Francia


Puntos débiles de la Casa Etxalde

- Entrada a algunas habitaciones por una escalera exterior (comprensible por la estructura arquitectónica de la masía)
- Falta de red móvil (aunque para mí personalmente no es algo negativo, pues si elijo ir a un sitio así es para desconectar de todo)

Ubicación de la Casa Etxalde

Can Pujol de Rocabruna s/n
17867 Camprodón (Girona)




El autor

José Luis es un andaluz afincado en Barcelona desde hace ya un tiempo. Su pasión es descubrir nuevas culturas, viajar y escribir. Por ello realizó estudios de traducción e interpretación, una forma bastante acertada de aunar estas tres aficiones. Se define como una persona inquieta y curiosa, adicto a los viajes y al chocolate y amante del deporte, sobre todo el tenis. Prefiere los lugares tranquilos y solitarios y los rincones por descubrir.

1 comentarios:

Yo también me aloje ahí, es una pasada. Recomiendo visitar el pueblo de Beget, para acceder se ha de tomar una carretera de curvas pronunciadas con los dos sentidos pero vale la pena.

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