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miércoles, 16 de enero de 2013

Pueblos con encanto de Cataluña: Rupit

Rupit i Pruit es una pequeña población ubicada a 99 km de Barcelona, 33 km de Vic y 27 km de Olot. Cuenta con 2 núcleos bien diferenciados: por un lado Rupit y, por otro Pruit, cuya población está más diseminada. Rupit se encuentra a 845 metros de altitud, en la Sierra de Cabrera, en la comarca de Osona, provincia de Barcelona.


Sus orígenes se remontan al siglo IX, cuando se construyó el castillo de Rupit, en torno al cual, con el devenir del tiempo, se fueron construyendo más y más casas hasta que llegó a su época de mayor esplendor en el siglo XVII.


Hoy en día Rupit es un pueblo formado en casi su totalidad por casas de piedra que ha sabido conservar la esencia medieval de antaño. Sus calles son estrechas, algunas de ellas adoquinadas. 


En muchas de las fachadas de las casas, sobre las puertas adoveladas se pueden ver inscripciones que nos informan de la antigüedad y de la historia de la casa en cuestión.


Pero Rupit es mucho más que encanto tallado en piedra. Además de sus casas antiguas y de su iglesia de Sant Miquel, que data del siglo XII, Rupit cuenta con un entorno ideal para practicar senderismo y disfrutar de la naturaleza.


Durante mi visita a este pueblo, realicé una pequeña excursión al Salt de Sallent.


Se trata de una cascada de unos 100 metros de altura que da paso a un enorme valle en el que se encuentran diseminadas algunas casitas y masías de labranza.


Llegar al Salt de Sallent es fácil. Se trata de una ruta de dificultad baja en la que se transita por pequeños senderos junto a la riera hasta que nos encontramos con el impresionante salto de agua. De Rupit al Salt de Sallent no se tarda mas de 45 minutos yendo tranquilamente.

Una vez de vuelta a Rupit, me recompuse con un buen café con leche calentito y empecé a prepararme para el frío de enero que me iba a esperar fuera con la llegada de la noche.


Si por el día es cierto que había bastante movimiento de personas en el pueblo, por la noche apenas se veía un alma, y no me extraña, porque con ese frío sólo se atrevían a salir las estrellas. 


Caminar por Rupit de noche y sin nadie fue una de las mejores experiencias. Su tenue iluminación, el silencio, sus casas de piedra... Por momentos parecía que me encontrara en el decorado abandonado de una película medieval, pero no, no era así. Estaba en Rupit, uno de los pueblos con más encanto de Cataluña.


Cómo llegar a Rupit desde Barcelona en coche
Para llegar a Rupit en coche desde Barcelona se debe ir dirección Vic y después tomar la carretera C-25 (eje transversal) y salir en la salida 183, Roda de Ter. Después seguir las indicaciones hacia Rupit. Atención, porque el coche no puede pasar dentro del pueblo. A la entrada hay un parking al aire libre en el que se debe dejar el coche. La tarifa para los turismos es de 2 euros, independientemente de las horas que pase.

Cómo llegar a Rupit desde Barcelona en tren o autobús
Para llegar a Rupit desde Barcelona en autobús se debe tomar un bus de la empresa Sagalés. No hay un servicio directo a Rupit, por lo que hay que cambiar en Vic. La salida de estos autobuses se efectúa en la Estación del Norte de Barcelona o en la parada de la calle Casp, nº 30. Puedes ver los horarios aquí.
Para ir a Rupit en tren desde Barcelona debes ir a Vic y después tomar un autobús desde la estación de autobuses de Vic hacia Rupit.

El autor


José Luis es un andaluz afincado en Barcelona desde hace ya un tiempo. Su pasión es descubrir nuevas culturas, viajar y escribir. Por ello realizó estudios de traducción e interpretación, una forma bastante acertada de aunar estas tres aficiones. Se define como una persona inquieta y curiosa, adicto a los viajes y al chocolate y amante del deporte, sobre todo el tenis. Prefiere los lugares tranquilos y solitarios y los rincones por descubrir.

4 comentarios:

Como en el final de un conocido programa televisivo, “Que es para ti el silencio?”.
Bonito paraje como para encontrar varias respuestas a la pregunta. Como las mismas imágenes nos muestra, que eso si, esta vez no enmudecen acompañadas de tus palabras. Una buena escapada a un mundo interior.

Realmente es un lugar para desconectar y escuchar... el silencio, que a veces también es necesario.

Preciosas fotos... la verdad es que hace muchísimo tiempo que visité este pequeño pueblo ya casi ni me acordaba... Habrá que volver a visitarlo, aunque ahora no me quede tan cerquita.

Un saludo,
Sonia.

Sonia, para mí este pueblo fue todo un descubrimiento y, además, me pareció muy fotogénico! No descarto próximas visitas por la zona.
Gracias por el comentario.
;)

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